La tragedia ocurrida en Melipilla dejó como principal foco de preocupación el delicado estado de salud del niño de 7 años que fue apuñalado por su padre, quien además asesinó a su expareja y luego se quitó la vida.
El menor fue trasladado en helicóptero hasta el Hospital Sótero del Río, donde enfrentó una cirugía de urgencia debido a la gravedad de sus heridas. Actualmente permanece en extrema gravedad, bajo monitoreo permanente del equipo médico.
Su hermano, de 4 años, también resultó herido y se encuentra grave en el Hospital Roberto del Río.
La Fiscalía confirmó que existían denuncias previas de violencia intrafamiliar, incluida una presentada el 27 de octubre, cuando la víctima reportó nuevas agresiones y amenazas. Pese a la detención del agresor, quedó en libertad con medidas cautelares.
El fiscal de Melipilla, Nelson Cajas, sostuvo que la mujer “tenía escasas redes de protección”, lo que hace aún más compleja la situación.