El Congreso aprobó una nueva ley que endurece las sanciones contra quienes evadan el pago del transporte público, incorporando medidas como la suspensión de la licencia de conducir.
La normativa fue despachada con 145 votos a favor y dos abstenciones, reflejando amplio respaldo político. Entre las medidas, se contempla restringir beneficios del Estado a infractores.
También se podrá suspender el permiso de circulación.
Fin a beneficios
La ley elimina la rebaja del 50% en multas que se discutía inicialmente. En su lugar, se establece una tarifa recargada para desincentivar la evasión.
Protección a fiscalizadores
Además, se incorporan mayores sanciones en caso de agresiones a conductores o inspectores. En esos casos, las penas aumentarán automáticamente en un grado.
Desde el Gobierno señalaron que la evasión genera pérdidas cercanas a 200 millones de dólares al año. La nueva ley busca reducir este impacto y mejorar la eficiencia del sistema.