La Operación Cancerbero contempla el traslado de 191 personas privadas de libertad provenientes de distintos establecimientos penitenciarios del país, entre ellos integrantes de organizaciones de crimen organizado y reos de alta peligrosidad.
El operativo considera el movimiento de 37 internos vinculados a organizaciones criminales, entre ellos nueve líderes y 28 miembros de estas estructuras, además de 154 internos de alto compromiso delictual y especial peligrosidad.
Los traslados comenzaron durante los últimos días, con la llegada escalonada de internos provenientes de diferentes regiones hacia la capital, bajo estrictas medidas de seguridad para concentrar a los reclusos antes del procedimiento principal.
Operativo reunió a internos de distintos recintos del país
Los internos trasladados provienen de diversos establecimientos penales, incluyendo recintos ubicados en las regiones de Arica, Tarapacá (Alto Hospicio), Metropolitana (Puente Alto, Colina 1 y Colina 2), Los Lagos (Puerto Montt) y el complejo penitenciario REPAS, entre otros.
En el caso de los internos provenientes de regiones, los movimientos hacia Santiago se realizaron de manera escalonada durante distintas jornadas, entre el fin de semana recién pasado y este martes.
El objetivo de esta etapa fue concentrar a los internos y concretar posteriormente su traslado conjunto, manteniendo un esquema de seguridad acorde al nivel de peligrosidad de los involucrados.
Internos fueron equipados con vestimenta especial
Como parte del procedimiento, durante la madrugada de este miércoles los internos fueron equipados con vestimenta especial de alta visibilidad, diseñada para permitir su rápida identificación ante cualquier eventualidad durante el operativo.
Posteriormente, cerca de las 06:30 horas, los internos abordaron los vehículos destinados para el traslado.
La columna del operativo inició su desplazamiento aproximadamente a las 07:00 horas, dando inicio a una de las fases principales de la Operación Cancerbero.
El procedimiento se desarrolla bajo coordinación de las autoridades penitenciarias y contempla medidas especiales debido a la presencia de internos vinculados al crimen organizado y personas consideradas de alta peligrosidad.