A pocas horas de la última Cuenta Pública del Presidente Gabriel Boric, la ministra de la Mujer y Equidad de Género, Antonia Orellana, abordó públicamente el proyecto sobre interrupción legal del embarazo impulsado por el Ejecutivo. En su intervención, la ministra pidió retomar el debate legislativo, destacando que los abortos clandestinos se han ignorado durante demasiado tiempo.
“Este es un debate que ha estado vetado por mucho tiempo, que sólo se logró romper a partir de la voluntad de la expresidenta Bachelet de legislar respecto a tres causales”, señaló, refiriéndose a los supuestos de inviabilidad fetal, violación y riesgo de vida para la madre.
Miles de abortos clandestinos
La ministra subrayó que, más allá del marco legal actual, la realidad continúa: “Tenemos miles de abortos clandestinos en condiciones sanitarias indignas, en donde las mujeres deben recurrir, en especial las de escasos recursos, a narcotraficantes, mientras otras acceden a asistencia médica”.
En ese sentido, hizo un llamado a discutir las distintas posturas: “Por supuesto que sabemos que hay personas que están en contra, debatamos esas posiciones para que podamos tener una respuesta al país”.
Aborto legal: Un modelo inspirado en países europeos
El proyecto del Gobierno busca despenalizar el aborto legal hasta las 14 semanas de gestación, en línea con legislaciones vigentes en países como Alemania, España y Argentina. La medida apunta a reducir los riesgos asociados a prácticas clandestinas y a garantizar condiciones médicas seguras.
Sobre esto, Orellana explicó que “cuando se realiza de forma segura en condiciones sanitarias, es un procedimiento que incluso puede ser ambulatorio”.
La secretaria de Estado insistió en que se debe enfrentar esta realidad con responsabilidad y apertura al diálogo, ya que se trata de una situación que afecta a miles de mujeres en el país.