Durante las noches de este 21 y 22 de octubre se producirá el peak de la lluvia de meteoros Oriónidas, un fenómeno astronómico asociado a los restos que deja el cometa Halley en su recorrido alrededor del Sol.
El evento podrá apreciarse a simple vista, aunque las condiciones de observación dependerán de factores como la presencia de la Luna, la contaminación lumínica y el estado del cielo.
Matías Vidal, astrónomo y académico del Diplomado en Astronomía de la Universidad Autónoma de Chile, explicó que la recomendación es esperar hasta la madrugada, cuando la Luna ya no interfiera tanto con la visibilidad.
“El mejor horario para observarlas es entre las 2 y las 3 de la mañana, tanto del 21 como del 22 de octubre, hasta el amanecer. El problema observacional es que hay luna temprano, y las estrellas fugaces se ven mejor en una noche oscura”, señaló.
¿Dónde se pueden ver mejor las Oriónidas?
Para aumentar las posibilidades de observar los meteoros, lo recomendable es alejarse de las ciudades y buscar sectores con poca contaminación lumínica y cielos despejados.
En condiciones favorables podrían apreciarse entre 10 y 20 meteoros por hora, aunque Vidal plantea una expectativa más realista de entre cinco y diez por hora, dependiendo del lugar y de las condiciones del cielo.
No es necesario utilizar telescopios ni binoculares. De hecho, el académico recomienda mirar directamente el cielo para abarcar un campo visual mayor.
“Es mucho mejor observarla a simple vista, porque no sabemos exactamente dónde va a aparecer cada meteoro. Si tengo un telescopio, este observa un área muy pequeña del cielo. Lo mejor es estar en un lugar muy oscuro y mirar la mayor cantidad de espacio disponible”, explicó.
¿Qué relación tienen las Oriónidas con el cometa Halley?
El origen de esta lluvia de meteoros se encuentra en el cometa Halley, que completa una órbita alrededor del Sol aproximadamente cada 76 años.
Cuando se acerca al Sol, parte de sus hielos se transforma en gas y libera pequeñas partículas sólidas que permanecen distribuidas a lo largo de su trayectoria.
Cada año, la Tierra atraviesa esa zona y algunas de estas partículas ingresan a la atmósfera a gran velocidad, donde se desintegran y generan los destellos conocidos como estrellas fugaces.
“Es como si el cometa se sacara una basurita del bolsillo y la dejara en el camino. Esa basurita sigue orbitando el Sol y, eventualmente, la Tierra cruza esa trayectoria”, describió Vidal.
El nombre Oriónidas se debe a que los meteoros parecen provenir desde la dirección de la constelación de Orión, aunque los destellos pueden observarse en distintas zonas del cielo.
Otro fenómeno llegará en diciembre
Quienes no logren observar las Oriónidas tendrán otra oportunidad durante diciembre con las Gemínidas, cuyo peak está previsto alrededor del 14 y 15 de diciembre.
Según Vidal, esta lluvia podría alcanzar entre 100 y 120 meteoros por hora en condiciones ideales, aunque nuevamente la cantidad visible dependerá de la oscuridad del cielo, la contaminación lumínica y la fase lunar.
Por ahora, la recomendación para quienes quieran observar las Oriónidas es buscar un lugar oscuro, revisar las condiciones meteorológicas y esperar hasta después de las 2 de la madrugada.