El presidente de Chile, Gabriel Boric, descartó tener “miedo” ante el avance de la ultraderecha en el país y el mundo, y subrayó que lo que realmente le preocupa es ofrecer una alternativa sólida para enfrentar a estos sectores. Boric explicó que el progresismo en Chile tiene una propuesta que busca mejorar la calidad de vida y promover una sociedad más igualitaria, en contraposición a lo que, según él, representan las ultraderechas: el intento de destruir esos avances.
“Creo que el progresismo en Chile tiene una alternativa que ofrecer, tanto para mejorar la calidad de vida como para encontrarnos como sociedad de una manera mucho más igualitaria”, señaló el mandatario. Añadió que la competencia política en el futuro será entre dos visiones opuestas del mundo, y enfatizó que la política debe basarse en el respeto al debate y la convivencia, evitando el fanatismo y la descalificación de los adversarios.
Boric también destacó que la política es “acción y reacción”, y que, aunque hoy hay un auge de la ultraderecha, el desafío para la izquierda es tener ideología y convicción, pero con más acciones concretas que realmente mejoren la vida de las personas. “No sirve de nada hablar de justicia si las consecuencias de tu gestión son aumentar la pobreza o que la gente tenga que irse del país”, agregó.
En cuanto a su postura frente a la ultraderecha, el presidente enfatizó: “A mí lo que me preocupa es cuál es la alternativa que nosotros estamos ofreciendo. Y voy a enfrentarme a la ultraderecha porque son mis adversarios políticos, pero el miedo no es la sensación que a mí me mueve”. Además, subrayó que no hay que alimentar el miedo, ya que esto solo hace a los sectores de ultraderecha “más interesantes”.
Autocrítica: necesidad de un diálogo intergeneracional más fluido
Consultado sobre lo que cambiaría si pudiera volver al inicio de su mandato en marzo de 2022, Boric admitió que “hubiese sido mejor tener un diálogo intergeneracional más fluido” desde el principio de su gobierno. Reconoció que si bien el gobierno actual ha logrado una síntesis entre las nuevas generaciones y las que provienen de antes, este proceso no fue suficientemente claro desde el inicio.
El presidente también hizo una autocrítica en relación a la Convención Constitucional, indicando que deberían haber sido más claros sobre las advertencias respecto a la deriva que estaba tomando el proceso. “Hicimos algún esfuerzo, pero no fue suficiente”, señaló Boric, quien añadió que hubo una “mucha condescendencia con sectores que no asumieron ninguna responsabilidad de las consecuencias de lo que estaban haciendo”. A pesar de que considera que estos esfuerzos pudieron haber influido en el resultado final, el presidente reconoció que el resultado de la Convención fue “muy categórico”.
El mandatario destacó la importancia de aprender de estos errores para avanzar en el futuro y mejorar la política pública en beneficio de los chilenos.