La decisión de Iansa de no contratar cultivos para la temporada 2026-2027 abrió un escenario de incertidumbre para cientos de agricultores y trabajadores vinculados a la remolacha en Chile, especialmente en las regiones del centro sur del país.
En El Agro el tema fue abordado por el presidente de la Federación Nacional de Remolacheros de Chile, Jorge Guzmán, quien analizó las consecuencias económicas y sociales que podría provocar el término de los contratos para la próxima temporada agrícola.
El dirigente explicó que la noticia sorprendió a gran parte de los productores, aunque algunos representantes del sector ya mantenían dudas debido a la falta de información por parte de la industria.
“Yo creo que a la gran mayoría de los agricultores lo tomó por sorpresa. Yo tenía alguna pequeña intuición porque algunos dirigentes habíamos estado tratando de hacer contacto con la industria para saber qué pasaba con los contratos (…) estábamos a fines de abril y no había novedades. Por otros lados sospechábamos que no se habían comprado insumos por contactos con alguno de los proveedores de insumos de de la misma industria”, señaló Jorge Guzmán, presidente de la Federación Nacional de Remolacheros de Chile.
Productores advierten impacto histórico para la remolacha en Chile
El representante gremial sostuvo que la situación marca un punto de quiebre para un cultivo con décadas de historia en el país. Según explicó, la industria remolachera tuvo un importante crecimiento desde mediados del siglo pasado y alcanzó su mayor expansión entre las décadas de 1990 y 2000.
A juicio de Guzmán, el escenario actual “pone término a 70 años de una de las dulces historias del agro chileno. La remolacha parte en la década del 50 con la primera planta en Los Ángeles y tuvo su época de esplendor en los años eh 90 – 2000, en donde se llegaron a sembrar hasta 60.000 hectáreas de remolacha”.
El dirigente agregó que la actividad comenzó a perder competitividad debido al fortalecimiento internacional de la producción de caña de azúcar y a cambios tecnológicos que afectaron al mercado.
“De ahí en adelante se inicia una desescalamiento de la industria en Chile, producto de la irrupción cada vez con más fuerza de la caña de azúcar, ya ahora con mayor tecnología y no plantada cada varios años, sino sembrada año a año”, afirmó.
La preocupación por el futuro de la remolacha en Chile también se relaciona con el empleo rural y el abastecimiento nacional de azúcar, considerando que miles de familias dependen directa e indirectamente de esta cadena productiva.
Sector agrícola enfrenta uno de sus años más complejos
Durante la conversación, Jorge Guzmán advirtió que el sector agrícola tradicional atraviesa un periodo especialmente difícil debido al aumento sostenido de costos operacionales y problemas de abastecimiento internacional.
“Creo que este es el año más complejo en las últimas décadas para el sector tradicional. Yo creo que viene complejizándose hace años, pero este año viene el alza de precio de los combustibles, el alza de precio de los fertilizantes, también traída por los combustibles, la disponibilidad de fertilizantes, ya que muchos se producen en la zona del Golfo Pérsico y hemos tenido dificultad en el abastecimiento”, indicó el dirigente.
El debate sobre la continuidad de la remolacha en Chile se desarrolla mientras productores, gremios y autoridades buscan alternativas para enfrentar el complejo escenario que afecta a la agricultura nacional.
En la instancia también participó Patricio Kurte, gerente general de Chilehuevos, quien abordó el crecimiento de la producción nacional de huevos durante el primer trimestre del año.
El representante del sector avícola analizó además las tendencias de consumo, el aumento de costos productivos y las consecuencias que ha generado la influenza aviar en la industria. Asimismo, expuso los desafíos sanitarios y económicos que enfrenta actualmente la producción avícola en Chile.