En pleno período de vacaciones de invierno, especialistas y docentes realizaron un primer balance de la Ley 21.801, que restringe el uso de celulares en los establecimientos educacionales y que comenzó a regir en marzo de este año.
A cuatro meses de su implementación, la evaluación es mayoritariamente positiva, ya que se observa una mayor concentración de los estudiantes durante las clases, aunque advierten que aún se requiere más evidencia para medir su impacto en los aprendizajes.
Académica destaca primeros efectos
La directora de la Escuela de Pedagogía de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), Marcela Jarpa, afirmó que la normativa está cumpliendo su propósito al limitar el uso de los dispositivos a actividades pedagógicas definidas por los profesores.
“En el corto plazo se aprecia una mayor capacidad de atención y los estudiantes se auto perciben más atentos”, señaló la académica, quien además llamó a planificar el uso educativo de la tecnología y potenciar actividades colaborativas y al aire libre.
Docentes observan cambios en convivencia y aprendizaje
Para cumplir con la normativa, muchos establecimientos cuentan con gabinetes donde los alumnos dejan sus teléfonos al inicio de la jornada.
La profesora de matemáticas Natalia Santander aseguró que ahora los estudiantes aprovechan los recreos para jugar, conversar y realizar actividades deportivas, mientras que la docente de inglés Noelia Besares destacó que han disminuido los conflictos y el ciberbullying, además de mejorar la comprensión de las materias en algunos alumnos.