El senador de Renovación Nacional, Andrés Longton, abordó la urgencia de reformar la Ley de Responsabilidad Penal Adolescente y se refirió al brutal crimen de Alejandro Águila Jorquera, el niño de 12 años que murió arrastrado en una encerrona en San Bernardo, asegurando que el sistema actual “tiende a que se apliquen penas bajas” a menores reincidentes.
Fue en el programa “La Mañana de Agricultura” de Radio Agricultura, donde el parlamentario, integrante de las comisiones de Medio Ambiente, Seguridad y Constitución, detalló el proyecto de reforma que busca endurecer las sanciones para menores que cometen delitos violentos.
El crimen que reabrió el debate
Longton se refirió al caso que ha conmocionado al país. “Dos de los menores que asesinaron a este menor de 12 años en San Bernardo tenían algunas detenciones por robo de vehículos, tres detenciones por robo de vehículo, robo con intimidación, receptación de vehículo y uno había cometido su delito a los 14 años”, señaló.
El senador criticó la sanción aplicada. “Si son tres robos con violencia e intimidación, tanta reiteración de delitos y la pena fue de seis meses de libertad vigilada. ¿Es eso justo?”, cuestionó.
Las reglas que favorecen penas bajas
Longton explicó el problema de fondo del sistema actual. “Hoy día las reglas tienden a que se apliquen penas bajas porque tienen una regla especial de determinación de penas” , afirmó.
El senador detalló que “la pena máxima para el homicidio, el delito más violento y más grave, es de cinco años para entre 14 y 15 años, y de 10 años entre 16 y 17. Tú puedes haber cometido 20 homicidios a los 16 años y siempre vas a tener una pena máxima de cinco años”.
Reincidencia y círculo vicioso
El parlamentario alertó sobre las consecuencias del sistema. “Un tercio de los menores cometen gran parte de los delitos graves o violentos. Y eso es así porque recuperan rápidamente la libertad. Entonces es un círculo vicioso“, sostuvo.
Longton también criticó que “a los 18 años no se le borren los antecedentes, como ocurre hoy día, en que parten prácticamente de cero”.
La necesidad de un enfoque integral
El senador valoró el modelo de Nueva Zelanda. “Es el modelo comparativamente se dice más exitoso, con penas más altas pero con acompañamiento desde muy temprana edad“, señaló.
“No comparto la tesis de que estos menores de edad tienen que estar en libertad porque en libertad van a estar mejor que encerrados. Lo primero es la justicia para las familias, para las víctimas y para la sociedad”, concluyó.