Según la directora del Servicio Nacional de Menores (Sename) Susana Tonda, la deuda que registra la institución con organismos colaboradores supera los $10 mil millones.
Este abultado monto corresponde al pago que el gobierno debe cancelar a las instituciones privadas, luego de que los tribunales ordenen la derivación de los menores a organismos colaboradores.
En agosto de 2018, esta deuda alcanzó los $ 5 mil millones. Del total, $ 1.300 millones se arrastraban por atenciones prestadas entre 2013 y 2017.
Según el Sename, en 2018 se atendieron 45.774 menores de esta forma. De ellos, 1.030 ingresaron a residencias y 44.744 fueron atendidos en diagnóstico y programas ambulatorios. La mayoría de estos últimos entró a los planes Prevención Focalizada (14.041) y Reparación de Maltrato (11.850). Por estas atenciones, el servicio pagó $ 31 mil millones. No obstante, la autoridad reconoce que el último cálculo hecho en diciembre detectó una deuda de $ 6 mil millones, según informó La Tercera.
Pero la situación en vez de mejorar empeoró, ya que el verano acrecentó el retraso, y la deuda al menos se duplicara según afirmó la propia Tonda.
Agencia Aton.