Bajo un estricto operativo de seguridad, el Tribunal Oral en lo Penal de Arica comunicó la sentencia contra 34 integrantes de Los Gallegos, célula del Tren de Aragua que operó en el extremo norte de Chile entre 2021 y 2022. Las penas impuestas suman más de 500 años de prisión, tras ser condenados por asociación ilícita, tráfico de drogas, homicidios, secuestro extorsivo y porte ilegal de armas.
El fiscal regional de Arica, Mario Carrera Guerrero, destacó la importancia del fallo, señalando que “hoy se cierra un ciclo en una causa de gran relevancia, no solo para la región, sino para todo el país”.
Un proceso judicial de alto impacto
El tribunal, compuesto por los jueces Sara Pizarro Grandón, Óscar Huenchual Pizarro y Sergio Álvarez Cáceres, dictó el veredicto condenatorio en noviembre pasado, estableciendo la participación de los acusados en distintos grados dentro de la organización criminal. La sentencia definitiva fue redactada por el magistrado Huenchual y comunicada este jueves 6 de marzo.
La investigación, liderada por la Fiscalía Regional de Arica y Parinacota, contó con el apoyo de la Brigada Antinarcóticos y contra el Crimen Organizado de la PDI. Desde enero de 2022, la indagatoria incluyó tres grandes operativos en Cerro Chuño, sector donde la banda ejercía control y donde se hallaron tres cuerpos enterrados, víctimas del grupo criminal.
Uno de los fiscales a cargo de la causa fue amenazado de muerte, por lo que actualmente se encuentra bajo medidas de protección.
Detalles de las penas y el proceso judicial
El tribunal evaluó 22 hechos delictivos vinculados a los 38 imputados, compuestos por 29 hombres y 9 mujeres, en su mayoría de nacionalidad venezolana. La Fiscalía había solicitado presidio perpetuo para 11 acusados, mientras que para el resto de los condenados sumaban penas que superaban los 200 años en total.
Los jueces enfatizaron en la riguridad del análisis de cada imputado y su nivel de responsabilidad en los crímenes. Sin embargo, en algunos casos se determinó la absolución de ciertos cargos debido a inconsistencias en la acusación fiscal. La jueza Pizarro explicó que “hubo hechos en los que los imputados no fueron mencionados en el núcleo de la acusación, lo que obligó a absolver por falta de congruencia en el proceso”.
A pesar de estos ajustes, la sentencia marca un precedente clave en la lucha contra el crimen organizado, consolidando el golpe más fuerte dado hasta la fecha contra el Tren de Aragua en Chile.