El Servicio Médico Legal (SML) confirmó la identidad de los restos óseos encontrados en la comuna de Santo Domingo, en la Región de Valparaíso, estableciendo que corresponden a Bastián Careaga, estudiante universitario que permanecía desaparecido desde abril de 2025.
La confirmación puso fin a más de un año de incertidumbre para la familia del joven de 30 años, cuyo paradero era desconocido desde que salió de su domicilio para cumplir con actividades relacionadas con su práctica profesional.
Los restos fueron hallados en febrero de este año en la costa de Santo Domingo, lo que dio inicio a una serie de peritajes científicos destinados a determinar su identidad y esclarecer las circunstancias de su fallecimiento.
Análisis de ADN permitió confirmar la identidad
Según antecedentes publicados por medios locales, la identificación fue posible gracias a exámenes genéticos realizados por el SML. Las muestras obtenidas de las osamentas fueron comparadas con ADN de familiares directos del estudiante, permitiendo ratificar científicamente que se trataba de Bastián Careaga.
El joven cursaba Ingeniería en Recursos Humanos y fue visto por última vez el 14 de abril de 2025. Ese día debía presentarse a realizar su práctica profesional, pero nunca llegó al lugar ni volvió a establecer contacto con sus cercanos.
Tras su desaparición, familiares, amigos y voluntarios desplegaron una intensa búsqueda en distintos sectores de la provincia de San Antonio. Los operativos incluyeron rastreos en terrenos de difícil acceso, utilización de herramientas de geolocalización y campañas de difusión para intentar obtener información sobre su paradero.
Con la confirmación de identidad, la Fiscalía mantiene abiertas las diligencias investigativas para determinar las causas del deceso y esclarecer las circunstancias que rodearon la desaparición del estudiante.
Luego de recibir la notificación oficial, la familia expresó su agradecimiento a las personas e instituciones que participaron en la búsqueda durante estos meses. Asimismo, hicieron un llamado a reforzar los protocolos de actuación ante denuncias por presunta desgracia, con el objetivo de agilizar futuras investigaciones y procesos de rastreo.