La subsecretaria de Prevención del Delito, Katherine Martorell, se mostró molesta este lunes por el aumento de casos en la comuna de Zapallar y las fiestas clandestinas que se registran en el país.
“Todavía cuesta entender a las personas que es por la fiscalización tiene que cuidarse”, indicó. “Qué nos falta por entender que más allá de la fiscalización, de las penas privativas de libertad, más allá de las multas -que pueden llegar a 50 millones de pesos-. Lo que nosotros tenemos que hacer es ser solidario con el de al frente y cuidar nuestra vida y las de nuestros seres queridos”.
Solo este fin de semana, señaló, hubo 50 detenidos en Peñalolén, 53 en Las Condes, 78 en Ñuñoa, 68 en Recoleta y 11 en Renca, todos por fiestas clandestinas.
En este sentido, dijo que “ninguna fiscalización va a ser suficiente, somos nosotros lo que tenemos que tener conciencia de que esta enfermad mata”.
Consultada por la efectividad del toque de queda a las 22:00 horas, Martorell apuntó que en Zapallar el aumento de casos ha sido de un 307% y, relacionándolo con las fiestas clandestinas, sostuvo que “si alguien se muere, ya saben a quién irle a preguntar”.