El subsecretario del Interior, Luis Cordero, abordó los recientes episodios de violencia ocurridos en la región Metropolitana, en particular la balacera en plena vía pública en la comuna de Conchalí, registrada el sábado pasado. En su participación en el programa Estado Nacional, Cordero enfatizó la urgencia de frenar estos hechos y la necesidad de un enfoque más específico en las políticas de seguridad pública.
“A este tipo de cosas no nos podemos acostumbrar”, afirmó, resaltando que el aumento de homicidios y el uso de armas son temas prioritarios para el Gobierno. Según el subsecretario, aproximadamente el 48% de los homicidios en el país son cometidos con armas de fuego, cifra que en la región Metropolitana asciende al 60%.
Cordero apunta a intervención focalizada en barrios por balaceras
Luis Cordero subrayó que la violencia en la región no puede abordarse únicamente desde una perspectiva comunal. En lugar de intervenir comunas completas, el enfoque ahora apunta a barrios específicos, donde se concentran las mayores problemáticas de criminalidad.
“Hoy día tenemos datos que nos dicen qué días y horarios ocurren los delitos, tanto en robos como en homicidios. Aunque algunos hechos estén dispersos, la mayoría se localizan en barrios específicos, asociados incluso a domicilios de interés”, explicó.
Esta estrategia, según Cordero, permitirá un control policial más eficiente al identificar puntos críticos donde operan bandas criminales, en su mayoría de origen nacional y estructuradas como clanes familiares. Estas organizaciones, especialmente presentes en las zonas sur y norte de Santiago, generan disputas violentas y están comenzando a acceder a armas de fuego, una de las principales preocupaciones del Estado.
Delitos asociados a menores de edad
Otro punto destacado por el subsecretario fue la creciente vinculación de menores de edad en delitos violentos, como robos con violencia y receptación de armas. Frente a esto, Cordero reiteró la importancia de limitar el acceso a armas por parte de bandas criminales y reforzar la acción conjunta entre distintos organismos públicos.
“Las organizaciones criminales son estructuras empresariales muy dinámicas y adaptativas, mientras que el Estado tiende a ser sectorial y no siempre comparte información entre instituciones”, comentó. En ese sentido, hizo un llamado a fortalecer la gestión pública en seguridad, basada en la colaboración entre policías, Aduanas, Servicio de Impuestos Internos, Gendarmería y otros entes clave.
Finalmente, Cordero destacó que la efectividad en la lucha contra la criminalidad depende de la capacidad de compartir información y coordinar esfuerzos integrados, dejando de lado rivalidades entre instituciones.