Durante la tarde de este martes se registró un nuevo temblor perceptible en el norte del país, sin que se reportaran daños a personas, infraestructura ni alteraciones a los servicios básicos.
Este tipo de sismos forma parte de la actividad sísmica habitual que afecta a Chile, país ubicado en una de las zonas tectónicas más activas del planeta.
La constante interacción entre la placa de Nazca y la placa Sudamericana genera liberaciones periódicas de energía, lo que explica la alta frecuencia de temblores de distinta magnitud a lo largo del territorio nacional.
Este proceso, conocido como subducción, es el principal responsable de los movimientos telúricos que se registran diariamente.
De acuerdo con la información entregada por los organismos técnicos, el sismo tuvo una magnitud de 2,6 ML, con un hipocentro a 112 kilómetros de profundidad, localizado 74 kilómetros al suroeste de Ollagüe, registrado a las 14:04 horas (hora local). El evento no generó condiciones de riesgo para la población.