Un nuevo temblor se percibió durante la tarde de este viernes en el norte de Chile, generando monitoreo por parte de organismos especializados, aunque hasta ahora no se reportan daños ni afectación a personas.
Chile enfrenta constantemente este tipo de eventos debido a que se ubica sobre el denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las zonas con mayor actividad sísmica y volcánica del planeta. En esta área convergen varias placas tectónicas que liberan energía de manera frecuente.
La actividad sísmica en territorio chileno se produce principalmente por el choque entre la placa de Nazca y la placa Sudamericana. La placa oceánica se introduce bajo el continente en un proceso llamado subducción, acumulando presión bajo la corteza terrestre que posteriormente se libera mediante temblores y terremotos.
En el norte del país estos movimientos son habituales debido a la intensa actividad geológica existente frente a la costa y bajo la cordillera. Incluso los sismos de menor magnitud son monitoreados constantemente por el Centro Sismológico Nacional, considerando el historial sísmico de Chile y la necesidad de mantener vigilancia permanente.
Según informó el Centro Sismológico Nacional, el temblor tuvo una magnitud 3.3 y se registró a 83 kilómetros al suroeste de Pisagua. El movimiento ocurrió a las 15:09 horas de este viernes y tuvo una profundidad de 10 kilómetros.