La justicia dictó presidio perpetuo calificado contra los hermanos Tomás, Jefferson y Felipe Antihuen Santi, junto a Nicolás Rivas, por su responsabilidad en el asesinato de tres carabineros ocurrido en abril de 2024 en la comuna de Cañete.
El fallo establece que los condenados participaron en el crimen ocurrido durante la madrugada del 27 de abril, cuando los funcionarios policiales se encontraban en ejercicio de sus funciones.
El tribunal determinó que los hechos corresponden a homicidio calificado reiterado contra carabineros en acto de servicio, lo que permitió aplicar la máxima sanción contemplada en la legislación chilena.
El crimen generó amplio impacto a nivel nacional, tanto por la forma en que ocurrieron los hechos como por tratarse de funcionarios de Carabineros que se encontraban cumpliendo labores operativas.
La condena cierra una etapa clave del proceso judicial, tras meses de investigación y presentación de pruebas por parte del Ministerio Público.
El presidio perpetuo calificado implica que los condenados deberán cumplir un mínimo de 40 años de cárcel efectiva antes de poder optar a beneficios.
Desde Carabineros señalaron que “como Institución valoramos la sentencia condenatoria dictaminada para los asesinos, que le quitaron alevosamente la vida a tres de nuestros, Esto demuestra que no hay espacio para la impunidad frente a crímenes contra quienes protegen a la ciudadanía”.
“Agregaron que la memoria de nuestros mártires debe ser preservada como un recordatorio de lo que arriesgan los carabineros día a día para resguardar a la comunidad”, añadieron.