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¿Vale lo mismo un concierto si cambia el recinto? Experto analiza el caso BTS

¿Vale lo mismo un concierto si cambia el recinto? Experto analiza el caso BTS
BTS – Agencia Uno

La incertidumbre continúa para las cerca de 150 mil personas que adquirieron entradas para los conciertos de BTS en Chile, luego de que el Instituto Nacional del Deporte (IND) anunciara el viernes pasado que las presentaciones programadas para octubre en el Estadio Nacional no estaban autorizadas.

Para Emilio Polit, profesor de Administración de Servicios de la Universidad de los Andes (Uandes), una modificación de estas características puede tener un impacto importante en la percepción del servicio. La experiencia ya es diferente porque afecta elementos que son fundamentales en un servicio como este, como el espacio físico, por ejemplo, que cambie de condiciones, como los metros cuadrados por persona o el tipo de asiento.

El académico sostiene que la disposición a pagar de los asistentes está estrechamente ligada al recinto donde se desarrollará el espectáculo, por lo que una modificación posterior a la compra puede afectar la percepción de valor del servicio, “cambia, de alguna manera, el producto o servicio, porque el lugar donde se hace el concierto es un componente esencial de este y, por lo tanto, también influye en el precio”, explica.

Asimismo, advierte que este tipo de situaciones puede generar un impacto que trasciende al evento puntual.

Esto va a estar comiendo, evidentemente, la confianza de los consumidores. De hecho, ya la experiencia es distinta, aunque vayan al concierto o aunque el concierto se hiciera en el mismo lugar, porque ya hubo una fricción y se deterioró la relación”, señala.

En ese sentido, agrega que la incertidumbre podría extenderse a futuros eventos organizados por la misma productora, tiquetera o recinto, “la próxima vez que esa productora o esa tiquetera o en ese mismo lugar se vaya a hacer un concierto, los usuarios van a tener incertidumbre y, por lo tanto, puede afectar su demanda, afirma.

Y aunque conversaciones entre la productora y el ministerio han acercado posiciones, Polit concluye que el nivel de fanatismo probablemente limitará la cancelación, aunque reconoce que habrá personas que podrían desistir por razones prácticas, algo ya se quebró. “Aun entre quienes soliciten la devolución o entre quienes vayan al concierto, ya se vio deteriorada su relación con la organización del evento, porque perdieron justamente la confianza en ellos”, sostiene.

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