La violencia escolar continúa instalándose como una de las principales preocupaciones de la ciudadanía. Así lo revela una encuesta elaborada por el Observatorio Social de la Universidad del Alba junto a Ipsos, que muestra que el 86,2% de los chilenos considera que este problema ha aumentado en los últimos cinco años.
El estudio también evidencia un amplio respaldo a medidas más estrictas para enfrentar esta realidad, aunque sin dejar de lado la importancia de la prevención y el apoyo psicológico.
Expulsión inmediata lidera las medidas más apoyadas
Según la investigación, el 46% de los encuestados considera que la medida más efectiva para enfrentar la violencia escolar es la expulsión inmediata de los estudiantes que protagonicen hechos violentos.
En segundo lugar aparece la incorporación de orientación psicológica permanente en los establecimientos educacionales, con un 38% de respaldo.
Más atrás se ubican el fortalecimiento de la autoridad de profesores y directivos (35%) y una mayor capacitación para docentes y asistentes de la educación en el manejo de situaciones de violencia (35%).
El investigador del Observatorio Social de la Universidad del Alba, Maximiliano Vial, explicó que los resultados reflejan que la ciudadanía no ve como excluyentes las sanciones y las políticas preventivas, sino que demanda una respuesta integral para abordar el problema.
Ciudadanía percibe un deterioro en la seguridad escolar
El sondeo también mostró que el 85,3% de los consultados cree que los hechos de violencia entre estudiantes ocurren con frecuencia o mucha frecuencia en los colegios.
Además, solo un 23,3% considera que los establecimientos educacionales son espacios seguros, mientras que cerca de un tercio los califica derechamente como inseguros.
Respecto a las responsabilidades, el 58% de los participantes atribuye el rol principal en la prevención de la violencia a los padres y apoderados, muy por encima del Ministerio de Educación u otras instituciones.