La sobreexposición temprana a pantallas puede afectar el desarrollo infantil. Programas como el de Pumahue Chicureo promueven el aprendizaje activo, la interacción y el juego, esenciales para el desarrollo integral de los niños.
Durante los primeros años de vida, el cerebro infantil establece conexiones neuronales claves a través de la interacción humana, el juego y la exploración.
Educación sin pantallas
La guía Infancias y Pantallas (2026) de la Subsecretaría de Educación Parvularia señala que el exceso de pantallas limita la curiosidad natural. Por eso se fomenta un aprendizaje multisensorial.
El enfoque Reggio Emilia en Pumahue Chicureo pone al niño como protagonista de su aprendizaje, con un equipo multidisciplinario.
Aprendizaje a través del juego
El entorno educativo favorece el aprendizaje mediante:
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Exploración sensorial: Tacto, olfato y movimiento.
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Juego guiado: Fomentando autonomía y creatividad.
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Interacción cara a cara: Clave para el desarrollo del lenguaje.
“Equilibrar el juego y la tecnología permite a los niños tener una relación saludable con los dispositivos”, afirma Andrea Correa, rectora de Pumahue Chicureo.
Preparando para el futuro
El juego y la curiosidad preparan a los niños para la escuela y una interacción equilibrada con la tecnología.