El presidente de la Cámara de Diputados, José Miguel Castro, criticó la maniobra del Ejecutivo que buscaría asegurar la permanencia de funcionarios públicos contratados en los últimos dos años, previo al cambio de administración presidencial.
Según el diputado, la estabilidad laboral en la administración pública debe basarse en la existencia de confianza legítima, que requiere al menos cinco años de servicio.
“Lo que se quiere es que cualquier persona contratada durante esta administración no pueda ser desvinculada al término del mandato, sin una orden especial del superior jerárquico”, explicó Castro, advirtiendo que esta medida contradice principios de probidad y gobernabilidad.
Castro anticipó que, según su sondeo entre parlamentarios, no existirían los votos suficientes en la Cámara de Diputados para aprobar esta medida, calificándola como inconducente a lo que el país expresó en las urnas al elegir a José Antonio Kast como próximo presidente.