China anunció este viernes que no participará en conversaciones nucleares trilaterales con Estados Unidos y Rusia, después de que expirara el tratado de control de armas New START, el último acuerdo que regulaba de manera vinculante los arsenales nucleares de las dos potencias.
La posición fue expuesta por un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, quien explicó que Pekín no se sumará en esta etapa a negociaciones de desarme nuclear junto a Washington y Moscú. Las autoridades chinas argumentaron que las capacidades nucleares del país no son comparables a las de Estados Unidos y Rusia, por lo que, según su criterio, no resulta adecuado integrarse a un proceso que busca limitar arsenales estratégicos en esa modalidad.
En declaraciones recogidas por agencias internacionales, el gobierno chino también lamentó la expiración del tratado New START, resaltando que dicho pacto había sido “de suma importancia para salvaguardar la estabilidad estratégica global”, y pidió a Estados Unidos y Rusia que reanuden el diálogo sobre estabilidad estratégica lo antes posible.
La propuesta de una negociación que incluya a China había sido impulsada por Estados Unidos, que tras el fin del acuerdo maneja la idea de un marco más amplio de control de armas nucleares. Sin embargo, hasta ahora Beijing ha mantenido su postura de no integrarse a conversaciones trilaterales, planteando que los esfuerzos de desarme deben ajustarse a las diferencias existentes en las capacidades atómicas de cada nación.
La decisión de China se produce en medio de preocupaciones internacionales sobre la ausencia de límites formales tras el vencimiento del New START, lo que ha llevado a varios países y organizaciones a advertir sobre el riesgo de una nueva carrera armamentista global.