En la edición de este miércoles del programa “Al Pizarrón” de Radio Agricultura, conducido por Raúl Silva, se desarrolló una conversación profunda sobre la política y la sociedad chilena actual a partir del último libro del académico y columnista Daniel Mansuy, titulado “Los inocentes al poder: Crónica de una generación” (Editorial Tauros).
Mansuy, doctor en Ciencia Política y magíster en Filosofía por la Universidad de Los Andes, reflexionó sobre las características de la generación que actualmente participa activamente en el poder político chileno.
El diálogo se centró en el concepto de “inocencia” en el ámbito político, una inocencia que, según Mansuy, deja de ser virtud al ingresar al mundo adulto y se convierte en un obstáculo. El académico explicó que la inocencia en la política se traduce en una actitud narcisista, apolítica y victimista:
“Se decía que la inocencia es un bien en un niño, es verdad, pero también esperamos que el niño pase a ser adulto. Y en el paso a la adultez está implicada en algún sentido, como uno quiera entenderlo, pero uno ya no espera de un adulto que siga operando en la vida y siga operando en el mundo como un niño. Eso termina siendo un defecto, digamos. Termina siendo un problema, ¿no? Cuando tú llegas a la política y quieres seguir operando como si persistiera la inocencia, termina dando narcisismo, apolitismo. Es la idea de que estás en política y, sin embargo, nada es responsabilidad tuya y de que tú eres incapaz de mal y que por tanto el mal siempre es responsabilidad de los otros.”
Mansuy también abordó cómo esta inocencia se manifiesta en las campañas políticas contemporáneas:
“Si te fijas, el famoso spot de la campaña de Winter, cuando Gonzalo Winter va a su segunda reelección, pertenece a una coalición política que tiene 30, 40 parlamentarios, está en el ejecutivo hace tres años y medio, y son capaces de vender un spot según el cual los poderosos están en otro sitio, como si ellos no fueran poderosos, como si ellos no fueran responsables de nada de lo que ocurre. Empleé la palabra inocencia como si pudieras estar en política sin hacerte responsable de lo que haces.”
El debate también incluyó la dimensión sociológica de esta generación. Mansuy destacó que gran parte del fenómeno surge de una crianza con ausencia de límites claros:
“Hay una generación de padres que no supo cómo educar a sus hijos porque no supo poner los límites. Y si el Frente Amplio llegó al poder, es porque la vieja Concertación le regaló toda la superioridad moral y política. Esto crea un experimento sociológico extraordinariamente raro, una generación de hijos sin padre, con ramificaciones en múltiples dimensiones sociales.”
Finalmente, Mansuy reflexionó sobre cómo la ausencia de reglas impacta la rebeldía:
“El rebelde es rebelde en cuanto transgrede una regla, porque si no hay regla ya ni siquiera hay rebeldía. Y esto sirve para explicar lo que entiendo por inocencia aquí: una vez levantada la regla, no hay conciencia de estar violando nada, y la rebeldía empieza a girar sobre sí misma. Quieres seguir siendo rebelde, pero rebeldía respecto de qué, si ya no hay reglas compartidas de ningún tipo.”
Con esta charla, “Al Pizarrón” y Mansuy ofrecieron un análisis profundo sobre la relación entre juventud, poder y responsabilidad política, mostrando cómo la falta de límites y la persistencia de la inocencia afectan la eficacia y legitimidad de quienes hoy gobiernan.