El vicepresidente del Partido Socialista, Leonardo Soto, abordó en Radio Agricultura la polémica por el traspaso de fiscales del Ministerio Público al Gobierno, a propósito del reciente nombramiento de la exfiscal Trinidad Steinert como futura ministra de Seguridad del electo Presidente José Antonio Kast.
Durante su entrevista en el programa “La Mañana de Agricultura”, el parlamentario insistió en que no se trata de una crítica personal hacia Steinert, sino de un problema estructural que afecta la independencia del Ministerio Público.
“Aquí no está en discusión sus cualidades personales, sino más bien si es conveniente para el Estado de Chile que los fiscales, que son los que sostienen acusaciones y persiguen los delitos (…) sean reclutados desde el Ministerio Público para encabezar también el proyecto político de algún gobierno”, afirmó.
De fiscalía al ministerio
Soto recordó casos previos, como el del exfiscal Guerra, quien “le tocó perseguir actos de corrupción vinculados al gobierno de Sebastián Piñera”, mientras mantenía comunicaciones con figuras ligadas a la derecha.
“El mismo cambió la calificación de cohecho para que nadie pisara un día la cárcel en una condena. Y al mismo tiempo les pedía trabajo”, agregó.
Por eso, el diputado socialista propuso establecer un “plazo de enfriamiento” de entre seis meses y un año, para evitar que fiscales pasen directamente a formar parte del Ejecutivo.
“Yo creo que los conflictos que se pueden producir, que son evidentes (…) se disminuyen completamente si uno pone un plazo de enfriamiento entre que deja el Ministerio Público y que asume un cargo político de primera línea”, sostuvo.
Además, enfatizó que la señal hacia los fiscales en ejercicio puede abrir la puerta a presiones políticas en futuras investigaciones. “El Ministerio Público necesita ser completamente independiente, completamente autónomo, libre de cualquier influencia política”, subrayó.
“No es una buena señal porque puede ser, ha sido usado y puede ser usado en el futuro como trampolín para que fiscales quieran congraciarse con algún sector político (…) Y eso es malo para la justicia”.
Tensión en el oficialismo: “Camas separadas”
Aunque el foco de la entrevista fue la regulación del traspaso de fiscales, Leonardo Soto también se refirió al complejo momento que atraviesa el oficialismo, particularmente la relación entre el Socialismo Democrático y el Frente Amplio.
“Ha quedado en evidencia una diferencia de fondo estructural”, afirmó, calificando como “muy oportunista y además falso” el intento de algunos sectores del ex Apruebo Dignidad de desmarcarse del gobierno de Boric en temas de seguridad.
“Estamos en una postura de camas separadas. El enfriamiento de camas, porque evidentemente ha quedado en evidencia una diferencia de fondo estructural”.
Finalmente, el parlamentario sostuvo que en el futuro gobierno de José Antonio Kast, “va a haber división en la oposición”, y el Partido Socialista asumirá una postura de “oposición de Estado”, con propuestas y sin fomentar la dispersión.