La diputada Karen Medina, integrante de la Comisión de Educación de la Cámara, destacó la importancia de enfrentar el consumo de drogas y su vínculo con el tráfico que afecta a estudiantes en Chile. Su propuesta busca introducir brigadas caninas policiales en establecimientos educativos como herramienta preventiva, en el marco de la Ley N.º 21.128 “Aula Segura”.
En ese contexto, la representante de la región del Biobío subrayó que esta iniciativa se enmarca en la necesidad de proteger a los menores de edad, quienes a menudo son utilizados por organizaciones delictivas.
“Detrás de los casos que hemos presenciado, incluidos aquellos con resultados fatales, creemos que existe un nexo con el narcotráfico y el crimen organizado, esto porque muchas veces las víctimas desisten de denunciar por temor a represalias. Lamentablemente, los niños son víctimas de esta cadena de crimen. Es crucial detener este ciclo antes de que cobre más vidas y perpetúe el daño social”, afirmó.
La legisladora enfatizó que las unidades caninas especializadas han demostrado ser una herramienta efectiva en la detección de sustancias ilícitas en diferentes contextos.
“La incorporación de estos binomios caninos no solo ayudará a identificar el problema, sino que también enviará un mensaje claro de que nuestras escuelas son espacios seguros, donde la ley y la seguridad prevalecen. Esto no es solo una política de seguridad; es una medida de justicia para nuestras comunidades educativas”, añadió.
Además, Karen Medina llamó a las autoridades a coordinar esfuerzos para garantizar el éxito de estas fiscalizaciones. “Es imprescindible establecer protocolos que respeten los derechos de todos los integrantes de la comunidad educativa. Este es un esfuerzo conjunto que requiere la colaboración del Ministerio de Educación, la policía y las familias. Solo así podemos asegurar que las medidas sean efectivas y respetuosas”, comentó.
Con esta propuesta, la diputada busca responder al clamor ciudadano por mayor seguridad en los colegios, dejando claro que la prevención debe ser el eje central en la lucha contra el narcotráfico.
“Estamos dando un paso adelante para garantizar que nuestros niños puedan crecer y aprender en un entorno libre de peligros. La educación debe ser un lugar de esperanza, no de miedo”, concluyó.