El presidente saliente de Cruzados, Juan Tagle, confirmó que dejará su cargo este 20 de abril y descartó de plano cualquier opción de asumir la presidencia de la ANFP.
Tras una década liderando institucionalmente a Universidad Católica, el dirigente fue claro respecto a su futuro. “Era un desgaste enorme. Te manosean, periodistas inventando golpes de estado. Y por mi postura política histórica me duele que me llamen golpista, no era de esa corriente”, manifestó en entrevista con El Mercurio.
Críticas y ambiente interno
En la conversación, también abordó el clima dirigencial en el fútbol chileno, apuntando a episodios recientes como el Consejo de Presidentes del 18 de marzo, donde habría tenido un tenso cruce con Pablo Milad.
“Cuando algunos me empezaron a ver como amenaza para sus planes, empezaron con la guerra sucia”, afirmó.
Además, cuestionó las críticas recibidas durante su gestión, señalando que “derechamente hubo mentiras” y que incluso fue acusado injustamente en términos políticos.
Regreso a su vida profesional
De cara a su salida, Tagle indicó que retomará su carrera como abogado y se alejará de la actividad dirigencial. “Me entretiene ser abogado. Podré disponer de mi agenda, ir a la playa y estar con mi familia”, comentó.
Con esto, el ahora expresidente de Cruzados pone fin a una etapa de diez años marcada por éxitos deportivos y también por tensiones en la dirigencia del fútbol chileno.
Entre los logros de su administración se cuentan cinco Campeonatos Nacionales y cuatro Supercopas, además de la remodelación del Claro Arena.