Patrimonios del Mundo

Los Huasos Quincheros: patrimonio vivo del folklore chileno a casi 90 años de su fundación

Los Huasos Quincheros: patrimonio vivo del folklore chileno a casi 90 años de su fundación
Patrimonios del mundo

Este domingo, el programa Patrimonios del Mundo dedica un capítulo especial a Los Huasos Quincheros, el conjunto más emblemático del folklore nacional y una de las agrupaciones culturales más influyentes de Chile. Fundados en 1937, el grupo se aproxima a 90 años de trayectoria ininterrumpida, consolidándose como un referente identitario que ha sabido trascender generaciones sin perder su esencia.

Desde su origen, Los Huasos Quincheros no se concibieron únicamente como un conjunto musical. Su propuesta nació como una forma de relatar Chile a través del canto, las tradiciones y la vida rural. Con más de ocho décadas de historia, sus canciones ya no pertenecen solo al repertorio artístico, sino que forman parte de la memoria colectiva del país.

Temas como El Corralero, Si Vas Para Chile, La Consentida y El Sacrificio siguen vigentes en celebraciones familiares, actos públicos y despedidas, reafirmando el vínculo emocional que el conjunto mantiene con distintas generaciones de chilenos.

Vigencia, identidad y herencia cultural

A lo largo de su trayectoria, Los Huasos Quincheros han llevado la chilenidad a escenarios nacionales e internacionales. Se han presentado en espacios tan diversos como el Teatro Municipal de Santiago, el Lincoln Center de Nueva York, el Vaticano y escenarios de Japón, Rusia, Francia, China y Corea. También han cantado en rodeos, escuelas, gimnasios y pequeñas localidades, manteniendo un contacto directo con la comunidad.

Eduardo Troncoso, el integrante más reciente del grupo, explicó cómo la música del conjunto marcó su vida desde la infancia: “Desde chico cantaba las canciones de los quincheros. Siempre estaba presente la música de los Huasos Quincheros, tan presente que era casi como el aire. Esa riqueza del canto siempre estuvo ahí, sin imaginar jamás que, ya estando en la tercera edad, algún día me iba a llamar Antonio y decirme: ‘Eduardo, andamos buscando una voz como la tuya’”.

Rodrigo Zejers, en tanto, abordó el significado personal y colectivo de integrarse a una historia que los antecede y los trasciende: “Uno siente una gran responsabilidad. Los Quincheros se han mantenido durante ocho décadas por un espíritu quinchero que hay que preservar. Eso implica trabajar mucho, ensayar, respetarse internamente. No todo es talento, es mucho más trabajo que talento. También hay una profunda gratitud por el privilegio de ponerse un poncho que ha trascendido y por el honor que significa formar parte de un conjunto con esta trayectoria”.

“Si hay un objetivo común todo se supera”

Antonio Antoncich, quien ingresó al grupo en 1973 y suma más de 50 años como quinchero, reflexionó sobre los cambios del país y del conjunto: “Yo llegué como quinto quinchero en el 73 y ahí me he mantenido hasta ahora. Han pasado muchas cosas. Hemos cantado a reyes, príncipes, al Papa Juan Pablo II, y también en China, Corea y España. La guitarrita es como una alfombra mágica que a uno lo lleva a sitios insospechados, a conocer gente linda. Ha sido una aventura tras otra, y eso es muy bonito”.

Finalmente, José Vicente León se refirió a los momentos complejos que ha enfrentado el grupo:
“Como en todos los conjuntos, nada es perfecto. Es como un matrimonio. Si hay un objetivo común y un esfuerzo común, todo se supera. En la historia de Los Quincheros hay crisis, pero no rupturas grandes. Se resolvieron rápidamente porque siempre estuvo claro que el conjunto debía seguir respetando su estilo, su historia y su tradición”.

Hoy, Los Huasos Quincheros no representan solo el pasado, sino un presente activo que confirma su lugar como patrimonio vivo del folklore chileno.

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