Luego que la Sala del Senado aprobara en general y particular el proyecto de ley que crea la Pensión Garantizada Universal (PGU), el ministro del Trabajo y Previsión Social, Patricio Melero, resaltó el significativo avance de esta iniciativa.

La aprobación de la PGU garantiza que ninguna pensión futura estará por debajo de la línea de la pobreza y es un hito que sienta las bases de un sistema mixto donde el esfuerzo personal se verá complementado por una pensión garantizada”, afirmó el secretario de Estado.

El ministro Melero destacó, además, que es “un avance determinante para la construcción de un sistema previsional a futuro, tanto en su pilar contributivo como en su pilar de solidaridad, como establece esta Pensión Garantizada Universal”.

En esta misma línea, informó que de aprobarse esta semana en la Cámara de Diputados y promulgada antes de fin de mes, “el Instituto de Previsión Social, como también las instituciones pagadoras, están disponibles para iniciar el pago de ellas a partir de la tercera semana de febrero y de ahí en adelante, de acuerdo los calendarios de pago, un millón 420 mil personas se verán beneficiadas”.

Ese ese sentido, señaló que “más de 600 mil chilenos de clase media, especialmente mujeres, recibirán por primera vez un complemento del Estado, que otorgará pensiones más altas y dignas”.

Para facilitar la entrega del beneficio, el IPS realizará los pagos mediante la red que posee actualmente. Estos son depósitos electrónicos; de manera presencial, a través de Caja Los Héroes y una parte en BancoEstado.

Entre los puntos destacados por el secretario de Estado, resaltó la ampliación del 60% al 80% de los beneficiarios del Pilar Solidario de Invalidez, así como el aumento de la cobertura del 20% al 60% los beneficiarios del subsidio de discapacidad mental (SDM), que ahora también podrán recibirlo menores con discapacidad física o sensorial, para personas menores de 18 años, subiendo el aporte de $77.701 a $92.500. Se estima que para el 2022, el número de beneficiarios de este subsidio alcanzaría a 25.421 personas, con un costo proyectado de $ 8.099 millones.

Con los cambios introducidos, en total serán 2.481.798 personas que accederán a los beneficios. De ellos, 2.158.278 pertenecen a la PGU y 323.520 al Aporte Previsional Solidario de Invalidez.

Los proyectos deberán ser vistos esta semana por la Cámara de Diputados, en su último trámite constitucional.

La PGU corresponde a una transferencia mensual, de cargo fiscal y no contributiva, de hasta $185.000 para personas mayores de 65 años que se encuentren en el 90% de menos recursos, y que cuenten con una pensión base igual o menor a $630.000 mensuales. Para las personas que posean una pensión base superior a  $630.000 y menor a $1.000.000, el monto del aporte el beneficio irá disminuyendo.