La empresa Comfrut trabaja nuevas variedades de frambuesas para responder a los requerimientos de los mercados internacionales.
Los nuevos requerimientos de los mercados internacionales en el área frutícola han llevado a que las empresas locales estén en un constante proceso de adaptación.
Es así como se han tenido que insertar nuevas variedades de especies frutales para responder a las necesidades de los consumidores en el extranjero.
Tal es el caso de la empresa exportadora Comfrut, cuya planta principal se emplaza en la comuna de San Carlos, que exporta sus productos a distintas partes del mundo.
Así lo señaló el gerente de Desarrollo Agrícola de la entidad, Andrés Acuña, quien comentó que actualmente se encuentran trabajando con una nueva variedad de frambuesas.
“Tenemos un programa de variedades de frambuesas y ha sido bastante exitoso. Ya está en operación, en poder de los agricultores y realmente ha andado muy bien, muy superior a lo que teníamos, como variedad normal, la única que hay en Chile”, detalló.
Se trata de la Dolomia Plus, una variedad que la empresa introdujo, que actualmente se encuentra propagando a los agricultores.
“En nuestra búsqueda elegimos esta variedad. Ha sido aprobada por nuestros clientes y por nuestros agricultores, evaluando el rendimiento y rentabilidad para ellos”, destacó.
Acuña añadió que cuentan con 12 variedades, pero que sólo la Dolomia Plus ha cumplido con todos los estándares y controles de la empresa para lanzarla al mercado.
“La variedad que hoy hay en Chile, en la Octava Región, en un 95% es una que se llama Heritage, que tiene un sabor no muy agradable y hoy día en el mercado mundial aparecieron muchas alternativas, entonces hay que ir renovando”, comentó.
Introducción
Introducir nuevas variedades que sean apetecidas por el mercado y los agricultores comprende un proceso que se extiende por varios años y que requiere bastantes ensayos y errores.
“Primero hay que hacer un convenio comercial con algún genetista o alguna empresa que se dedique al mejoramiento genético, que en el caso nuestro es una empresa italiana. Después hay que hacer los trámites para conseguir la autorización del SAG para poder introducir la variedad a Chile y luego hay que hacer un proceso de cuarentena, que dura aproximadamente dos años, supervisada por el SAG”, indicó el gerente de Desarrollo Agrícola de Comfrut.
“Una vez que se cumple ese proceso de cuarentena, nos permiten introducirla a Chile. Ahí, empieza el proceso de producir las plantas madres, que son al menos dos años más. Recién al quinto año comienza la operación comercial”, agregó.
La empresa va en el noveno año con la variedad de frambuesas Dolomia Plus y recién este 2017 se encuentran cosechando un volumen considerable, puesto que el anterior sólo lograron muestras más grandes.
Ésta es la realidad de introducción de nuevas variedades. Tiene todo un proceso, que parte con una buena decisión, que se adapten al clima, cómo se comportan en el origen. De hecho, ésta variedad se está comportando mejor en Chile que de donde la seleccionamos. Requiere de bastante ensayo y error”, resaltó Acuña.
La idea es llegar a un producto que sea apetecido por el mercado y que sea rentable y atractivo para los agricultores, combinación que dificulta el proceso.
“Como estas variedades son protegidas, hay que pagar un royalty por el uso de ellas (…) aparte tenemos que comprar un derecho para tener la variedad y además para multiplicarla”, concluyó.
Fuente: Agro La Discusión