La iniciativa sería inédita para Brasil, pues a la fecha no tendría acuerdos semejantes con ningún otro país. La categoría orgánicos en el país carioca registra un crecimiento de 20 a 30 por ciento por año, presentando una gran oportunidad para frutas chilenas orgánicas como arándanos, manzanas y kiwis, entre otras.
Durante el Taller de Actualización de la Equivalencia en la Normativa de Productos Orgánicos: “Implicancias y Oportunidades que se Generarán con la Equivalencia de las Normas de Brasil y Europa”, realizado por ProChile para empresas exportadoras o con potencial exportador y organizaciones del sector de productos de orgánicos del país, y que contó con la presencia de representantes de ASOEX; María José Campos, Agregada Agrícola de Chile en Brasil destacó que el MOU (Memorandum of Understanding) estaría pronto a ser firmado, abriendo muy buenas posibilidades para diferentes productos vegetales de Chile, como son las frutas.
“Este Memorandum de Entendimiento es una experiencia inédita, porque Brasil no tiene acuerdos de este tipo con ningún otro país, lo cual demuestra que Chile es un referente para este país en orgánicos, pues actualmente tenemos acuerdos en orgánicos con la Comunidad Europea, y estamos en conversaciones para firmar una iniciativa similar con Estados Unidos”, precisó a SimFRUIT María José Campos, Agregada Agrícola de Chile en Brasil.
Campos agregó que “se trata de MOU para determinar las analogías y semejanzas de los sistemas de certificación entre Chile y Brasil, el cual, a través de la aplicación de un Plan Técnico Operacional emitido por el SAG, y firmado por las autoridades técnicas de ambos países, permite la comercialización libre y reconocida de los productos orgánicos chilenos y brasileños, es decir, los productos orgánicos que cumplan con la normativa chilena podrán ingresar a Brasil con el sello orgánico de ese país, y los productos orgánicos que cumplan la normativa brasileña podrán ingresar a Chile con el sello orgánico chileno”.
Asimismo, la profesional destacó el desarrollo de la categoría orgánica en la país carioca: “En 2017 fueron 150 millones de dólares los que se vendieron en productos orgánicos en Brasil, contando lo que se exportó y lo que se compra a nivel local. La categoría orgánicos crece en este país a una tasa de 20 al 30 por ciento por año. Por otro lado, nuestra oferta sería complementaria a la oferta local, pues la mayor cantidad de consumo de orgánicos se da en frutas y verduras, que representa más del 50% del consumo de productos orgánicos que se consumen en Brasil. No competiremos con estos productos. Hay un espacio comercial que es interesante desarrollar”.
En cuanto a los productos que tendrían oportunidades tras la firma, la agregada comentó: “Tenemos manzanas, kiwis, arándanos y otros productos que tienen grandes posibilidades para aprovechar este Memorándum. Asimismo hay oportunidades para las frutas secas, las frutas congeladas y en pulpas que son categorías de riesgo bajo, cero o uno, que necesitan sólo de un certificado fitosanitario, sin declaraciones adicionales para ingresar. Hay muchas posibilidades que se abrirán para nuestros productos tras la firma de este acuerdo, que esperamos se firme dentro de los próximos meses”.
Por su parte, Francisca Alvear, Experta en Normativa Nacional e Internacional de Certificación del SAG, indicó que el procedimiento o norma técnica del MOU ya está lista, y que sólo faltaría la firma de ambos ministros de agricultura para comenzar a operar, agregando que junto a la certificación necesaria para poder aprovechar esta ventaja, que se puede realizar a través de organizaciones o certificadoras privadas, los productos a ser exportados o importados deberán incluir los sellos orgánicos de Brasil y Chile.
Para apoyar este MOU, la Agregada Agrícola agregó que actualmente ambos países están en vías de negociación de un Memorándum de Entendimiento Cooperación e Intercambio Técnico, mediante el cual se busca intercambiar profesionales y conocimiento para el desarrollo del mercado de productos orgánicos, no sólo a nivel de políticas públicas, sino que también técnico. “Brasil tiene una historia, en el desarrollo de su producción orgánica y su legislación al respecto, que data de los años 70s. Tienen mayor experiencia que nosotros en estas materias, por lo cual, este intercambio nos va a permitir ir ajustando nuestra norma a un nivel que vaya acorde con el los cambios tecnológicos y con las investigaciones que están permitiendo generar nuevas oportunidades y flexibilizaciones en la normativa”, cerró la agregada agrícola.
Fuente: SimFRUIT