El cambio que se está viviendo en los packings, con el uso de envases complicados, clamshells pequeños y cajas a granel de distintos pesos, ha llevado a que tanto los llenadores como los paletizadores se hayan transformado en dos de las herramientas más apetecidas por el sector.
De todos los sectores económicos, la agricultura es la que ha dado uno de los saltos más significativos en cuanto a la incorporación de tecnología en todo su proceso productivo. Hoy se cuida cada detalle, desde el establecimiento de huertos hasta que el producto terminado cumpla con estándares que le permitan conservar su calidad y condición por largos periodos, de 40 días o más, hasta que llegue a la mesa del consumidor.
Si bien una buena parte de esta “revolución” tecnológica partió en el campo mismo con la incorporación de maquinaria que ayudó a ejecutar las labores de mejor manera y en menos tiempo, y continuó con el constante desarrollo de agroquímicos que ayudan a obtener fruta de calidad, es el packing la etapa que más se ha automatizado en los últimos años.
Vaciadoras, calibradoras, seleccionadores por color y defecto, llenadores de envases, paletizadores y más es lo que se puede encontrar actualmente en un packing. ¿El motivo? La fruta es menos manipulada, por lo que mantiene mejor su potencial de vida de postcosecha, y la productividad se eleva al punto de poder procesar el triple de kilos o más por hora, dependiendo del equimamiento de cada instalación y la especie de fruta que se quiere embalar.
La cereza, por su alta rentabilidad, fue una de las primeras frutas en las que se invirtió. “La cereza ha evolucionado mucho desde 2002 a 2016. Antes se trabajaba con rendimientos de 10 kg/hora hombre, con selección y calibrado manual, hoy se llega a 60 kg/hora hombre”, señala Nour Abdrabbo, gerente general de Unitec Chile.
Automatizar para cuidar los márgenes
Para los fabricantes y distribuidores de tecnologías la automatización de las distintas etapas de una línea de proceso dejó de ser un lujo debido al alto costo y escacez de mano de obra.
Además, la buena reputación del país como productor de frutas ha hecho crecer la demanda, haciendo necesario aumentar la productividad para cumplir con todos los requerimientos de los clientes extranjeros.
“El volumen de fruta y la situación socioeconómica del país propician la automatización de las plantas de proceso. En los últimos años, los exportadores de fruta han realizado grandes inversiones que les permiten llegar con la fruta en las condiciones que se requieren”, comenta Stephanie Barguetto, product manager packaging de Precisión, empresa que comercializa este tipo de tecnología en el país.
Un proyecto de automatización de líneas de proceso normalmente requiere de una inversión importante, aunque según Nour Abdrabbo lo más importante antes de dar cualquier paso es calcular en cuánto se va a elevar la eficiencia y productividad del parking y cuánto ahorro en mano de obra se va a conseguir, para luego, en una segunda etapa, determinar el tiempo que se requerirá para amortizar esa compra.
Por ejemplo, los selectores de defectos como el Cherry Vision 2, que ahora suma una versión similar para detectar defectos internos y externos en arándanos, tienen un valor que se recupera en un tiempo relativamente corto, debido a que tienen una incidencia directa en la calidad de fruta que llega a la caja terminada.
Llenadores y paletizadoras
El cambio que se está viviendo en los packings, con el uso de envases complicados, clamshells pequeños y cajas a granel de distintos pesos, ha llevado a que tanto los llenadores como los paletizadotes se hayan transformado en dos de las herramientas más apetecidas por el sector.
Los llenadores tradicionales, por ejemplo, a menudo requieren de instrucciones específicas cada vez que inician un embalaje distinto, lo que en la práctica significa un mayor gasto de tiempo. Sin embargo, en el último tiempo esa situación ha tendido a variar gracias a la aparición en nuestro país de llenadores de envases de clamshells o cajas a granel, los cuales cuentan con un diseño a medida, dependiendo de los requerimientos del cliente. Así, en la práctica, además de realizar la labor de llenado más rápido, su uso llevará a que la fruta no sea manipulada por ninguna fuente humana, por lo que no sufrirá ningún tipo de daño mecánico que pueda mermar su calidad de poscosecha.
Las paletizadoras, que son comercializadas por Unitec, Precisión y otras empresas presentes en nuestro país, también están revolucionando a la industria, debido a que permiten dar solución a uno de los grandes problemas que se dan en los parking: que las cajas terminadas salen de la línea a una velocidad muy alta, lo que en la práctica puede llevar a que estas sufran golpes.
En el caso de Precisión, ellos comercializan en Chile la paletizadora IPLA, de origen español, la cual puede paletizar y enzunchar 4800 cajas por hora en hasta 8 pallets distintos. Si bien los costos dependen del tamaño de las instalaciones, estos normalmente se mueven entre 100.000 y 2.000.000 de euros.
Fuente: Revista del Campo