Este domingo a las 10:00 horas, Agricultura TV estrenó un nuevo episodio de “La Entrevista de Alejandro de la Carrera”, espacio que cada semana aborda las temáticas más relevantes del país. En el marco del inicio de la Semana Santa con el Domingo de Ramos, Monseñor Juan Ignacio González Herrázuriz, Obispo de San Bernardo y miembro permanente de la Conferencia Episcopal de Chile, abordó el significado espiritual y social de estas fechas para el mundo cristiano, y especialmente para la sociedad chilena.
Durante la conversación, Monseñor González recalcó que la Semana Santa no es una conmemoración arbitraria, sino que se celebra en el mismo periodo del año en que ocurrieron los acontecimientos que marcan la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo, basándose en el calendario lunar judío. “No celebramos una ficción, sino hechos reales que ocurrieron hace más de dos mil años”, enfatizó.
El obispo explicó detalladamente los hitos que componen esta semana, desde la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, el Jueves Santo con la institución de la Eucaristía y el sacerdocio, el Viernes Santo con la crucifixión, hasta la Vigilia Pascual del Sábado Santo y la Resurrección celebrada el Domingo. “El Triduo Pascual es el corazón de la vida litúrgica cristiana”, subrayó.
Asimismo, lamentó cómo muchos han perdido el sentido espiritual de esta celebración, reduciéndola a un simple fin de semana largo. “Nos preocupa que la Semana Santa ya no se viva como una celebración familiar, un acontecimiento espiritual esencial”, afirmó, apuntando a una creciente secularización que, según él, ha debilitado la dimensión religiosa del país.
Monseñor González también hizo un llamado a no olvidar que la fe es un bien para la sociedad. “La religión es un bien, porque lleva a amar a Dios y al prójimo. Es un factor de cohesión y de sentido en medio de una sociedad confundida”, dijo, destacando que tanto católicos como evangélicos siguen valorando estas fechas pese a las presiones de una cultura que busca desplazar lo religioso del espacio público.
Finalmente, expresó su esperanza en que estos momentos de reflexión puedan ayudar a recuperar el sentido más profundo de la fe y revalorizar su papel en la vida social y espiritual de Chile: “No podemos vivir mirando hacia atrás, debemos cristianizar la realidad de hoy”.