Con respecto a la promesa de la gratuidad universal, la precandidata aclaró que “no estamos diciendo que lo vamos a lograr de inmediato”.
La precandidata presidencial del Frente Amplio, Beatriz Sánchez, señaló que no está sorprendida por el 14% de aprobación en sectores socioeconómicos más acomodados que obtuvo en la última encuesta CEP, porque cree que “los cambios los lidera un sector y generalmente son los más acomodados porque pueden asimilar mejor o calibrar de manera distinta lo que significa hacer un cambio”.
En conversación con El Mercurio, la periodista reveló su posición con respecto a la candidatura de Alberto Mayol, ya que desde su perspectiva “me parece normal que él quiera marcar la diferencia, no tengo ningún problema con eso” y por eso asegura que “nunca ha habido la intención de que Alberto baje su candidatura; al contrario, queríamos competencia”.
Sánchez se imagina en la segunda vuelta y es por ello que descarta realizar un acuerdo con Alejandro Guillier para esa instancia e indicó que es “curioso el vaivén. En un momento somos testimoniales, en otro nos dicen que deberíamos aliarnos con ellos. Les pediría que se definieran. Ellos mismos se han ido pisando la cola de cómo definir o cómo mirar el Frente Amplio”.
Con respecto a la promesa de la gratuidad universal, la precandidata aclaró que “no estamos diciendo que lo vamos a lograr de inmediato (…) Ojalá lo pudiéramos hacer en cuatro años, pero no sé si lo podemos lograr”.
Finalmente, señaló las diferencias que tiene con el proceso reformador de Bachelet explicitando que “hubo mucha falta de convicción, porque parte importante de la oposición a muchas de las reformas estuvo en la Nueva Mayoría. En el Frente Amplio hay total convicción”.