Apple se disculpó con sus clientes por la polémica generada a raíz de que las baterías de los iPhones antiguos hacen que los teléfonos funcionen más lento.
“Hemos escuchado a nuestros clientes por la forma en la que manejamos el rendimiento de los iPhones con baterías viejas y por cómo lo hemos comunicado. Sabemos que algunos se sienten decepcionados por la empresa”, indicaron.
Esta situación llevó a que varios usuarios en Estados Unidos interpusieran demandas colectivas contra la empresa. Por eso, la compañía anunció cambios en sus políticas.
Según lo explicado por Apple, en 2016 implementaron una actualización que hacía más lento el rendimiento de sus iPhone con baterías de litio antiguas para evitar que los teléfonos tuvieran otras fallas.
Así, anunciaron algunos pasos para premiar la lealtad de sus clientes: La reducción del precio de las baterías de iPhones 6 en adelante fuera del período de garantía; y a comienzos de 2018 entregarán una actualización de iOS que permitirá ver la “salud” de la batería