Los mayores beneficiados son las personas que viven solas, ya que reducen en un 33% el riesgo de muerte.
El estudio que fue realizado por la Universidad de Uppsala de Suecia y publicado en la revista Scientific Reports, concluyó que las personas que tiene a un perro como mascota reducen el riesgo de morir y de tener enfermedades cardiovasculares. Las razones son los anticuerpos que generan los canes cuando ensucian la casa y lamen a sus dueños.
Las personas que viven solas son los mayores beneficiados, ya que reducen en un 33% el riesgo de muerte, un 36% el riesgo de enfermedades cardiovasculares y un 11% en sufrir ataques al corazón, con respecto a personas que viven solas, sin perros.
Mientras que las personas que no viven solas, el riesgo de muerte disminuyó 11% y un 15% de no tener problemas al corazón.
El estudio se realizó durante 12 años y juntó información de 3,4 millones de suecos, entre 40 y 80 años.