Los dueños de Sully se preocuparon cuando el perro comenzó a ahogarse y a tener una tos extraña, pero nunca se esperaron lo que pasó.
Cuando el can comenzó con esos síntomas, la pareja decidió llevarlo al veterinario, donde descubrieron la verdad: Sully estaba mintiendo.
El perro había comenzado a actuar para no quedarse solo en casa, y como contó su dueña Kennady en su cuenta de Instagram, funcionó. “Alex decidió trabajar desde la casa para cuidarlo. Decidimos llevarlo al veterinario y después de 85 dólares nos dijo que nuestro perro estaba fingiendo la tos para pedir atención”.
https://www.instagram.com/p/BbBGB51D_ZI/?taken-by=kennaughty
Además, la mujer le contó a Buzzfeed que “lo amamos tanto que probablemente aprendió que si actuaba de forma extraña o diferente, alguien pasaría el día con él”.