En una reciente entrevista en “La Mañana de Agricultura”, Carolina Figueroa, presidenta de la Fundación Emilia, hizo un preocupante llamado a reforzar las fiscalizaciones durante los feriados, particularmente en lo que respecta al consumo de alcohol y drogas por parte de los conductores.
A pocos días de haber comenzado las celebraciones de Fiestas Patrias, Figueroa destacó que la cifra de fallecidos en accidentes viales ya supera la registrada en 2023, lo que refleja un panorama alarmante.
Aumento de fallecidos en Fiestas Patrias
En los primeros días de estas “mini vacaciones”, según Figueroa, ya se han reportado al menos 25 fallecidos en accidentes de tránsito, superando las cifras del año pasado, cuando 25 personas perdieron la vida durante las festividades de septiembre.
A pesar de las campañas preventivas y los mensajes de autocuidado promovidos por las autoridades, la cantidad de víctimas fatales sigue aumentando.
“Me preocupa mucho el escenario de la prevención vial en este momento“, comentó Figueroa, señalando que a pesar de los esfuerzos realizados, el comportamiento irresponsable de los conductores sigue poniendo vidas en riesgo.
Fiscalización insuficiente y el problema de las drogas
Uno de los puntos que más inquieta a la presidenta de Fundación Emilia es la insuficiente fiscalización de drogas en las carreteras.
Según explicó, el país solo cuenta con 57 dispositivos para detectar consumo de estupefacientes, una cifra que considera inadecuada para la magnitud del problema.
Durante las fiscalizaciones recientes, de los 75 controles realizados por consumo de drogas, 25 resultaron positivos, lo que indica que el consumo de sustancias como marihuana y cocaína al volante es una realidad preocupante.
“Con esa cantidad de controles, es imposible conocer la dimensión real del problema”, lamentó Figueroa, quien insistió en la urgencia de mejorar los instrumentos de fiscalización y de asignar un mayor presupuesto para enfrentar esta problemática.
Carolina Figueroa y el cambio cultural pendiente
A pesar de los avances logrados desde la promulgación de la Ley Emilia hace 10 años, Figueroa sostiene que aún queda mucho por hacer para cambiar el comportamiento de ciertos grupos de la población, particularmente hombres de entre 40 y 50 años, quienes, según los estudios, continúan conduciendo bajo los efectos del alcohol y las drogas.
“El consumo de marihuana se ha naturalizado tanto que algunos ni siquiera lo consideran una droga“, afirmó, señalando que existe una falta de conciencia sobre los peligros reales que implica conducir bajo el efecto de sustancias.
Un llamado a la acción y el control
Finalmente, Carolina Figueroa pidió a las autoridades estatales que den continuidad a las campañas preventivas a lo largo del año y no solo en fechas específicas como Fiestas Patrias o fin de año. Solo así, explicó, se podrá generar un cambio cultural y reducir significativamente los accidentes viales relacionados con alcohol, drogas y exceso de velocidad.