Phil Foden está en el centro de la polémica. El jugador del Manchester City, actualmente de vacaciones tras su participación junto a Inglaterra en la Eurocopa, tiene molestos a sus vecinos.
De acuerdo a la información de The Sun, las vidas de los vecinos se han convertido en un “infierno” desde que el futbolista de 24 años, su pareja Rebecca Cooke y sus tres hijos su mudaron al vecindario.
Entre las quejas contra la familia de Foden está poner gangsta rap a menudo, a muy alto volumen por la noche. Además de los constantes ladridos de su perro en el día.
A través de una carta abierta, los vecinos de Prestbury (Cheshire) calificaron de “egoísta” al jugador y solicitaron la intervención del Manchester City.
Lo que colmó la paciencia de los vecinos fue una fiesta infantil el pasado martes, la cual se extendió hasta media noche y cuyo ruido se hizo “insoportable”, por lo que llamaron a la policía.
“Nadie se queja de fiesta ni de música, pero esto es algo habitual en casa de los Foden”, alegó uno de los residentes del lugar.