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Astrónomos desde Chile confirman existencia de un “planeta bebé” que sería el más joven conocido

Astrónomos desde Chile confirman existencia de un “planeta bebé” que sería el más joven conocido
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Un equipo internacional de científicos, liderado por investigadores de universidades chilenas, confirmó la existencia de un “planeta bebé” que podría ser el más joven conocido, ubicado a aproximadamente 450 años luz de la Tierra.

Se trata de Elias 2-24 b, un exoplaneta que todavía se encuentra en formación y pertenece a un sistema cuya edad se estima en un millón de años o menos, una cifra extremadamente baja en términos astronómicos.

La investigación, publicada en la revista científica The Astrophysical Journal Letters, contó con la participación de especialistas de Chile, Estados Unidos, Bélgica, Francia e Italia, quienes combinaron observaciones realizadas desde distintos telescopios.

¿Cómo es el “planeta bebé” descubierto por astrónomos?

Aunque su nombre podría sugerir un cuerpo pequeño, Elias 2-24 b es un gigante gaseoso cuya masa sería comparable o superior a la de Júpiter, pese a encontrarse todavía en sus primeras etapas de desarrollo.

El estudio fue liderado por Andrea Bernardi, estudiante de doctorado de la Universidad Diego Portales e integrante del Núcleo Milenio YEMS, junto con la participación de Sebastián Pérez, académico de la Universidad de Santiago de Chile (Usach).

Según explicó Bernardi, el planeta permanece dentro de un disco de gas y polvo que rodea a su estrella, donde las observaciones sugieren que continúa creciendo.

“Ese es uno de los aspectos más interesantes del hallazgo: nos permite poner a prueba cuán rápido pueden formarse los planetas gigantes”, destacó el investigador.

Por su parte, Sebastián Pérez explicó que este descubrimiento permite observar fenómenos similares a los que ocurrieron durante la formación de nuestro Sistema Solar.

“Cuando estudiamos un planeta como este, podemos observar procesos que en nuestro Sistema Solar terminaron hace miles de millones de años”, señaló el académico.

El importante papel de los telescopios ubicados en Chile

La búsqueda comenzó con observaciones del radiotelescopio ALMA, ubicado cerca de San Pedro de Atacama, que permitió identificar una brecha en el disco de polvo que rodea a la estrella.

Posteriormente, el Very Large Telescope (VLT), instalado en el cerro Paranal, detectó una débil fuente luminosa en esa zona, lo que aportó nuevos antecedentes sobre la posible presencia del planeta.

Sin embargo, la confirmación llegó mediante observaciones del telescopio Keck, en Hawái, realizadas durante 2018 y 2020, que permitieron corroborar la naturaleza planetaria de Elias 2-24 b.

Uno de los principales desafíos científicos es explicar cómo este gigante pudo formarse en tan poco tiempo, considerando que se encuentra a una distancia de su estrella equivalente a 55 veces la separación entre la Tierra y el Sol.

Los investigadores proponen que el planeta creció a partir de un núcleo sólido que capturó gas, aunque su masa exacta todavía es incierta y determinar su edad representa un desafío.

De esta manera, el descubrimiento con participación chilena entrega nuevas pistas sobre el nacimiento de los planetas gigantes y los procesos que dieron origen a nuestro Sistema Solar hace miles de millones de años.

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