El fenómeno conocido como “Posting Zero” se extiende en distintas generaciones y transforma la manera en que las personas interactúan en redes sociales. Cada vez más usuarios dejan de publicar en sus perfiles y prefieren espacios privados o efímeros para compartir momentos.
Según Juan Francisco Ugarte, académico del Departamento de Publicidad e Imagen de la Facultad Tecnológica de la Usach, esta tendencia responde a un cambio en la relación con el entorno digital. “Lo que antes era una especie de diario digital abierto para compartir nuestra vida, ahora se ha vuelto un espacio mucho más íntimo y restringido”, explicó.
Generaciones y motivaciones distintas en redes sociales
El “Posting Zero” es especialmente visible en la Generación Z. Este grupo, según Ugarte, crece con una mayor conciencia sobre la privacidad y la huella digital, optando por chats, historias y la eliminación periódica de publicaciones. Sin embargo, el fenómeno también alcanza a mayores de 40 años, quienes reducen su actividad por considerar que las redes se han vuelto entornos más hostiles. “Eligen no exponerse para mantener mayor paz mental, pero a la vez no se quieren quedar fuera”, señaló.
La saturación de contenido, en especial el generado por influencers, contribuye a este cambio. El especialista advirtió que la alta calidad del material profesional establece un estándar que muchos usuarios sienten que no pueden igualar.
Para Ugarte, esta conducta no significa abandono de las redes, sino adaptación. “Es una forma de ‘desintoxicación digital’ donde los usuarios buscan recuperar el control sobre qué quieren mostrar”, afirmó.
Las historias emergen como un recurso clave. Su carácter efímero, la posibilidad de limitar el público y un algoritmo más favorable las convierten en una opción para seguir presentes sin la presión de publicaciones permanentes.