La noche del pasado viernes, Shakira ofreció su primer concierto en Buenos Aires, Argentina, ante 50 mil personas, como parte de su gira Las mujeres ya no lloran world tour. En el inicio del show, la cantante colombiana compartió con el público las dificultades que ha enfrentado en los últimos tiempos, incluyendo la suspensión de varias presentaciones en el Cono Sur, dejando a sus fans en Lima, Medellín y Santiago con la esperanza de verla en vivo.
“Estos últimos años no han sido nada fáciles para mí, tampoco estas últimas semanas, pero es que la vida no es perfecta y eso es lo que le digo a mis hijos. De las caídas nadie se salva, pero si algo he aprendido es que la caída no es el final, sino el comienzo de un vuelo más alto”, expresó Shakira al comenzar su presentación.
La cantante agregó un mensaje de fortaleza y resiliencia, destacando que, después de cada caída, las mujeres se levantan más sabias y fuertes. “Nosotras, después de cada caída, nos levantamos cada vez un poquito más sabias, un poquito más fuertes, un poquito más ‘triple M’. Y si queremos llorar, lloramos, y si no queremos llorar, nos ponemos a trabajar y facturamos”, dijo con una sonrisa.
Es importante señalar que la suspensión de los conciertos en el Cono Sur, según la productora a cargo, se debió a “inconvenientes técnicos ajenos a la artista y su producción”, en particular, a un problema con el desnivel del suelo donde se iba a instalar el escenario.