En un nuevo capítulo del programa Con Diálogo es Distinto, se realizó un panel dedicado a analizar los desafíos que enfrentan las mujeres para acceder a cargos de liderazgo femenino en el sector público y privado. La conversación se desarrolló en el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer.
En el encuentro participaron Karina Delfino, socióloga, alcaldesa de Quinta Normal y vicepresidenta del Partido Socialista; Katherine Martorell, abogada, ex subsecretaria de Prevención del Delito y militante de Renovación Nacional; Manola Sánchez, ingeniera comercial y directora de empresas; y Francisca Valdés, directora ejecutiva y cofundadora de Mujeres Empresarias.
Durante el programa, las invitadas reflexionaron sobre sus trayectorias profesionales. También analizaron las dificultades que aún enfrentan muchas mujeres para avanzar en posiciones de responsabilidad.
El debate abordó especialmente la conciliación entre vida familiar, responsabilidades de cuidado y desarrollo profesional, uno de los principales desafíos vinculados al liderazgo femenino.
Conciliación entre trabajo y vida familiar
La abogada y ex subsecretaria Katherine Martorell explicó que uno de los obstáculos más frecuentes tiene relación con la distribución de las tareas domésticas.
En ese contexto señaló: “Es difícil. Por mucho que hoy día Se avanza en el compartir las tareas del hogar, la realidad es que las mujeres nos llevamos la mayor cantidad de la pega, y en ese sentido nosotras somos muy responsables de lo que ocurre en nuestras casas, de lo que necesitan los hijos. Entonces, finalmente pasa que cuesta mucho avanzar e incluso tomar la decisión, porque tú sabes que vas a sacrificar algo y no sabes si lo vas a poder cubrir”, afirmó.
Martorell también destacó la importancia de avanzar hacia un desarrollo equilibrado entre hombres y mujeres. En ese sentido afirmó: “Los hombres y las mujeres somos super complementarios (…) encontremos la forma de que nos podamos desarrollar de la misma manera ambos”.
Los sacrificios detrás del liderazgo
La ingeniera comercial y directora de empresas Manola Sánchez también abordó las exigencias que implica construir una carrera profesional. Según explicó, el liderazgo femenino muchas veces exige esfuerzos personales importantes.
En su intervención señaló: “Ustedes principalmente que están ahí armando todavía su carrera, hace que tú tengas que dar el todo por el todo. Hay veces que uno tiene que sacrificar parte de la vida familiar para poder lograrlo”.
Sánchez relató además su experiencia personal. En ese sentido explicó: “A mí me pasó que eso sí lo hice teniendo tres hijos y usando las horas libres para completar el trabajo finalmente o el trabajo familiar o el trabajo remunerado”.
Por su parte, la alcaldesa de Quinta Normal Karina Delfino destacó el impacto que puede tener el desarrollo profesional en la vida personal.
Al respecto señaló: “Uno sacrifica mucho su vida personal. En particular las mujeres, además de las labores propias que uno hace en la vida pública, también hace labores de cuidado muchas veces, no es solamente la pega fuera, sino que también una doble pega en la casa. En el caso mío, al igual que Katherine, ya tengo 37 años, tampoco tengo hijos y es porque uno está siempre como postergando la maternidad.”
Referentes que impulsan el liderazgo femenino
La directora ejecutiva y cofundadora de Mujeres Empresarias, Francisca Valdés, destacó los avances que ha experimentado el país en materia de liderazgo femenino.
Según explicó, hoy existen más mujeres en cargos relevantes dentro de la vida pública y privada. Esto ha permitido generar nuevos referentes para las generaciones más jóvenes.
En ese sentido afirmó: “Hoy día la gente joven tiene muchos referentes. Tenemos mujeres que han sido presidenta de la República, que han sido senadora, que han sido directoras de empresa, contralora general de República, presidenta de la CPC, de la Sofofa, o sea, rectoras de universidades que en mi época no habían. Creo que tener referente es muy importante y es en eso hemos avanzado mucho”, señaló Francisca Valdés.
Las participantes coincidieron en que el liderazgo femenino ha avanzado en los últimos años. Sin embargo, advirtieron que aún existen desafíos culturales y sociales que deben abordarse para lograr una participación más equitativa en los espacios de decisión.