El Ministerio de Economía, Fomento y Turismo, en conjunto con el Ministerio de la Mujer y Equidad de Género y el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), presentaron el plan de trabajo y ejecución de la segunda Encuesta Nacional de Uso del Tiempo (ENUT). 

Los detalles del instrumento fueron entregados por la ministra de la Mujer, Antonia Orellana, la subsecretaria de Economía y Empresas de Menor Tamaño, Javiera Petersen, y la directora nacional del INE, Sandra Quijada. La herramienta permite conocer la cantidad de personas que realizaron alguna actividad específica y por cuánto tiempo, para así establecer una cuantificación respecto al trabajo no remunerado.  

La última vez que se realizó la ENUT fue durante el año 2015 en su primera versión, y la recomendación de estándar internacional afirma que, para realizar un seguimiento correcto de la evolución de los datos, se debe efectuar cada cinco años. El año 2020 no se desarrolló, por lo que, con el objetivo de generar nuevos insumos para el desarrollo de un modelo productivo más inclusivo e igualitario, en torno a temáticas como integración laboral, trabajo no remunerado y la valoración y redistribución de los cuidados y trabajos domésticos, las carteras de Economía y Mujer han establecido reimpulsar nuevamente este estudio. 

En su última edición, el reporte reveló que, sin importar el estado de ocupación, edad o nivel educativo de las mujeres, la totalidad de ellas realizan más trabajo de cuidados que los hombres, con un promedio nacional de 3 horas más al día. Asimismo, el estudio estableció que, al sumar el trabajo en el mercado laboral y el no remunerado, las mujeres ocupadas trabajan en total más horas que los hombres. 

Tras la presentación, la ministra Orellana destacó la realización del estudio, resaltando el valor que proporciona para la creación de políticas públicas en el largo plazo, así como también en la elaboración de medidas más urgentes.

“Es un instrumento fundamental para poder medir, reconocer y, entonces, generar políticas públicas para algo que está invisibilizado en nuestra sociedad, el trabajo doméstico no remunerado y el trabajo de cuidados. Para nosotros, como gobierno, es importante contar con los datos estadísticos que nos va a entregar esta encuesta, porque uno de nuestros desafíos, uno de nuestros compromisos, es generar un Sistema Nacional de Cuidados”, dijo.

“Este es un desafío que es de Estado, no sólo de cara al envejecimiento, cuyo cuidado es asumido en abrumadora mayoría por las mujeres, sino también, porque tenemos el desafío de la corresponsabilidad social y de generar esas instituciones que acojan y protejan”, explicó la secretaria de Estado.  

Por su parte, la subsecretaria de Economía, Javiera Petersen, hizo énfasis en la necesidad de contar con estudios que aborden materias como éstas. En especial, porque, actualmente, dichas problemáticas se han acentuado más durante la pandemia.

“Sabemos que uno de los principales desafíos para el desarrollo de una perspectiva feminista de la economía ha sido posicionar la infinidad de trabajo no remunerado que se realiza en los hogares de nuestro país”, sostuvo.

“El año 2020, el Banco Central nos informaba que el 26% del PIB de ese año fue aporte del trabajo doméstico y del cuidado no remunerado. Esta cifra revela la importancia de este sector para la economía, en especial en el contexto de la pandemia, en el que los cuidados han estado en el centro de la palestra pública. Más de un millón de mujeres declaran hoy día no estar participando del mercado laboral, justamente por la realidad de los cuidados. Tener datos que nos permitan generar políticas públicas es necesario, no solamente porque la ausencia de estas políticas implica una merma en la autonomía económica de las mujeres, sino que también perjudican la capacidad económica del país”, afirmó. 

La directora nacional de INE, Sandra Quijada, explicó que, “estas encuestas, tienen por objetivo, en términos generales, medir y visibilizar el trabajo no remunerado, principalmente, el trabajo doméstico no remunerado y el trabajo de cuidados, actividades que son imprescindibles para el desarrollo económico y bienestar de la población, las cuales tienden a distribuirse inequitativamente entre hombres y mujeres”.

“En Chile, la primera versión con representación a nivel nacional de la encuesta data de 2015, y marca un hito relevante en las estadísticas nacionales, pues permite por primera vez la obtención de datos relativos al trabajo no remunerado a nivel nacional con desagregación regional. En ese sentido, contar con esta información, permitió la implementación y mejora de políticas públicas en el país relativas principalmente a la promoción de la autonomía económica de las mujeres”, cerró.