vendimia-341Fenómeno contribuirá a enmarcarse en una tendencia del mercado, que demanda vinos más ligeros.

La Corriente de El Niño y los efectos en el clima se están haciendo ver en la vendimia que viene atrasada entre una y dos semanas dependiendo de la zona.

Según un informe de AndesWines, se espera obtener vinos más frescos, ligeros y perfumados, en comparación con los años anteriores, lo que ayudará a enmarcarse en la tendencia del mercado actual, donde se observa una creciente demanda por este tipo de vinos.

El enólogo Pablo Morandé Lavín señaló que “en general, observamos estados fenológicos algo retardados con la media, que dependiendo de las variedades y climatología van de una semana a diez días, fenómeno que se ha ido normalizando, ya que inicialmente era algo mayor. Creo que finalmente estaremos del orden de una semana más tarde”.

Considerando las nuevas tendencias globales, Morandé recalcó que la tendencia es a elaborar vinos frescos y de menor graduación que los años anteriores, lo que genera que casi todas las zonas son beneficiadas con años frescos, pero donde la primavera fue muy fría, hay floraciones muy largas y mala cuaja, que conlleva madurez dificultosa o desequilibrada, especialmente en cepajes difíciles, como Carmenere.

Por su parte, el enólogo jefe de Viña William Fevre Chile, Cristián Aliaga Coronel, señaló que el atraso es de uno a 10 días aproximadamente. Precisó que la pinta se atrasó en Maipo Alto en la mayoría de las variedades. “Las cantidades de uva se ven bien, salvo en algunos Chardonnay de altura, que están con racimos muy pequeños, pero aún temprano para hacer estimaciones certeras de cosecha, el resto, bien y ya descargando algunos cuarteles de uvas más productivas, como Cabernet Franc y Malbec”.

Algunos especialistas señalan que algo se ha visto de oidio, pero controlado, dependiendo mucho de las aplicaciones preventivas que han hecho las viñas.

Sven Bruchfeld, de Viña Polkura, señaló que “sin duda, éste será un año tardío. Respecto a un año promedio, diría dos semanas. Los rendimientos vienen bajos, debido a la situación climática de la primavera. Respecto a la calidad en cepas tintas tardías, lo que realmente tiene impacto son las condiciones del otoño, es decir, las temperaturas y eventuales lluvias en la época de la maduración y sobre eso no podemos hablar aún. Si las condiciones siguen como ahora, tendremos un año frío de bajo rendimiento. Pero puede que El Niño aún nos juegue una mala pasada”, puntualizó.

Valle del Itata

Alejandro Chandía Véjar, de Viña Riveras del Chillán, del Valle del Itata, manifestó que esta temporada 2015-2016 presentó una primavera fría y lluvias superiores a los últimos años de sequía.

Las viñas del secano interior, de cepas como País, Moscatel de Alejandría, Malbec, Cinsault, entre otras, muestran una carga aceptable para el desarrollo de las plantas.

Estos últimos años, dado el deprimente precio de la materia prima, se han desarrollado varios proyectos pequeños, que han permitido desarrollar vinos tintos, blancos, espumantes y “late harvest” (cosecha tardía), con las cepas tradicionales que se han transformado en la historia patrimonial del vino chileno.

Importantes esfuerzos por mostrar el Valle del Itata en los medios especializados, con asistencias a concursos internacionales y visitas de especialistas chilenos y extranjeros, son algunas de las actividades que los pequeños productores en conjunto con organizaciones sin fines de lucro han emprendido, con resultados favorables, pero incipientes.

“Esperamos una cosecha buena en volumen y calidad, y que los precios permitan seguir trabajando este rubro patrimonial que es tarea de toda la industria vitivinícola”, concluyó Chandía.

Fuente: Portal del Campo