uva31Las variedades tempranas de uvas chilenas se han visto gravemente afectadas por las condiciones meteorológicas que presentó el país sudamericano durante su época de primavera. Las uvas no han alcanzado un nivel de madurez óptimo, lo que tiene como resultado problemas en términos de calidad y condición. “La temporada de uva de mesa está finalizando, y comparando los volúmenes del año pasado a la misma fecha, tenemos un 27% menos de volumen exportado a Asia. Lamentablemente, esta situación no se ha visto reflejada en los precios de venta”, manifiesta Alfredo Chimenti, de Agrifruta S.A.

“No todo es negativo en esta situación, estos cambios climáticos fomentan las mejoras técnicas para una mejoría en la condición y calidad de la fruta, así como la inversión en equipos de alta precisión, y la importante renovación varietal. Necesitamos variedades nuevas para lograr ajustarnos a los distintos mercados de exportación, para poder obtener cosechas más tempranas o más tardías, según sea el mercado objetivo al que nos dirijamos. Actualmente, existe una gran variedad de uvas de mesa. Por este motivo, estos últimos años, nosotros, como Agrifruta, nos hemos enfocado al mercado asiático posicionando nuestra variedad Chimenti Globe®, que es una mutación de uva Red Globe con características particulares”, indica Chimenti.

Dado que el mercado doméstico es muy débil, Chile produce principalmente con la finalidad de exportar, estando el 90% de la cosecha dirigida a las exportaciones. La mitad de la producción chilena de uvas de mesa se destina al mercado estadounidense y la otra mitad se exporta a Europa, Asia y Sudamérica. Se prevé que la cosecha culmine a finales de este mes, por lo que la considerable disminución de las exportaciones es un tema bastante delicado y requiere medidas preventivas.

“El tipo de cambio actual en Chile es más favorable que en años anteriores, lo cual ayuda al sector exportador. El problema son los mercados; el precio no se ajusta al alza y hay una menor demanda ligada al menor poder adquisitivo de compra de los consumidores. Estos cambios nos obligan a diferenciarnos e innovar, mejorar la eficiencia en la producción y procesos. Pronosticamos que este cambio de variedades de uvas de mesa debería ser de gran ayuda para entrar a nuevos nichos de mercado y estabilizar las exportaciones”, finaliza el portavoz de la empresa chilena.

Fuente: Portal del Campo