puerto-san-vicentePlan contempla US$ 120 millones. Baja del sector maderero se ha visto compensada por salida de manzanas, frambuesas, cerezas y arándanos.

Aprovechar la diversificación productiva que se está viendo en la zona centro-sur del país y competirle mano a mano a los puertos de la costa central en el envío de estos productos, fue una de las claves para que el puerto San Vicente Terminal Internacional (SVTI) en Talcahuano decidiera impulsar un plan de expansión por US$ 120 millones -en conjunto con la Empresa Portuaria-, cuya primera fase se inaugura hoy.

Eduardo González, gerente general de esta empresa, que es uno de los once puertos operados por SAAM en América, comenta que la construcción del muelle tomó alrededor de tres años y les implicará aumentar en 40% la capacidad del terminal, con mayor capacidad de transferencia y, además, donde podrán atender de forma simultánea dos naves Súper Post Panamax, que tienen 350 metros de largo, entre las más grandes que existen.

González adelanta que en una segunda fase se ensancharán y reforzarán los muelles actuales, extendiéndolos seis metros al mar.

Actualmente, este terminal tiene una participación de mercado en la región, medido en toneladas, de 28% y la idea obviamente es seguir subiéndola.

“Para los próximos años se espera que siga aumentado el mercado de contenedores, ya que cada vez se masifica más la tendencia de transporte mundial por esta vía. El mercado forestal, base del crecimiento de las exportaciones de la región, no es la excepción, por lo que este proyecto nos deja en una buena posición para enfrentar este segmento de negocio, y además, atraer cargas que usualmente van a la zona central”, dice González.

De todos modos, reconoce que en 2015 el negocio de contenedores cayó, lo que es un tema transversal en la industria, la que califica como “altamente competitiva”. “Por eso, nos estamos preparando con infraestructura y servicios”, dice, los que buscan tener tiempos de atención garantizados.

“Este año vemos un mercado estable con un crecimiento acotado en el negocio de los contenedores como en los otros tipos de carga, sustentado por las exportaciones regionales”, explica.

Esto ha implicado una presión a la baja sobre las tarifas, las que podrían ser compensadas en el mediano plazo con incrementos de volumen por el lado del mercado y con temas de costos internamente.

Consultado sobre cómo les ha afectado el ritmo de la economía, dice que ésta se ha ralentizado, pero “lo vemos como un ciclo, que sin duda nos obliga a ser más eficientes y competitivos, optimizando nuestras inversiones para que rindan frutos”.

Esta actividad plana, agrega, se ha visto en el sector forestal y, especialmente, el maderero, que ha registrado una baja durante los primeros meses del año.

Pero esa realidad se ha podido compensar porque “la matriz exportadora de la región está creciendo y cada vez vemos más manzanas, frambuesas, cerezas y arándanos que salen por este puerto”.

Competitividad regional

Consultado sobre cómo se ve la competitividad de los puertos nacionales frente a los de otros países, ya que por ejemplo el país no cuenta con un representante entre los diez más grandes de la región, dice que “el transporte marítimo no necesariamente mejora con puertos más grandes”. Sostiene que el país tiene buena infraestructura, pero que hay espacio para mejorar en cuanto a ofrecer servicios.

“En Chile, la carga está concentrada en el centro y proyectos como SVTI permiten atraer carga de otros polos y poder tener desde el Biobío la distribución de productos de consumo masivo, por ejemplo, abarcando desde Talca al extremo sur del país”, recalca.

Además dice que abrir el cabotaje marítimo en el país podría ser valioso para mejorar la competitividad de zonas extremas. “Lo importante es que se dé en términos equitativos para el transporte marítimo nacional y el terrestre”, dice.

Fuente: Diario Financiero