Seguros AgrícolasEn ellos está presente toda la oferta exportadora y de acuerdo a ProChile, el desempeño mejorará si aumenta la competitividad en la industria.

A pesar del escenario menos favorable que ha exhibido la economía mundial en los últimos dos años, Chile sigue marcando hitos en materia de comercio exterior: además de avanzar como exportador de alimentos en 2015, logró posicionar 26 productos en los tres primeros lugares de los envíos globales.

De hecho, fue el primer exportador mundial de once productos de diversas variedades: fruta fresca (uvas, arándanos, cerezas y ciruelas) frutos deshidratados (manzanas y ciruelas), minerales (yodo, litio y cátodos de cobre) y productos del mar (mejillones y filete de salmón congelado), según la información proveniente del Centro de Comercio Internacional (ITC, por sus siglas en inglés).

En tanto, quedó como segundo proveedor en siete bienes, algunos más convencionales como frambuesas congeladas o avellanas con cáscara, y otros más exóticos como el agar-agar (un tipo de alga), los bulbos de flores en reposo o filetes de pez espada congelado.

Finalmente, nuestro país se quedó con el bronce en la exportación de ocho artículos a nivel global: pasas, nueces, sal, algas, inulina (prebiótico derivado de la fructosa), neumáticos de alto relieve, celulosa (distinta de coníferas) y jugo de manzana.

El director de ProChile, Roberto Paiva, destacó el liderazgo de los productos chilenos resaltando que la industria alimentaria chilena “mantiene liderazgos mundiales importantes” y resaltó los nuevos productos que se están abriendo paso, como el ajo, aceite de olivas y semillas de hortalizas, que avanzan a una velocidad considerable.

Para que este resultado sea sustentable, Paiva señala que el sector servicios se debe sumar y potenciar el actual esfuerzo productivo y comercial del sector exportador, especialmente como proveedor de la industria alimentaria.

“De este modo, el sector tendrá incentivos para mejorar su productividad, escala y eficiencia, aumentando así la competitividad de toda la industria alimentaria”, puntualiza.

Otro favor que juega a favor es la apertura de mercados, lo que este año podría potenciar productos como nueces sin cáscara, paltas y carne de bovino, que se pueden exportar a China desde fines de 2015, por ejemplo.

Envíos con potencial

El aceite de oliva virgen es un ejemplo perfecto de un producto que está ad portas de acaparar la oferta global.

Durante 2005, las exportaciones de este producto llegaron apenas a US$ 1 millón y ocupaban el lugar 23 en el liderazgo de las exportaciones globales y el año pasado, los envíos alcanzaron los US$ 58 millones, escalando hasta la octava posición. Brasil fue el principal receptor de este producto chileno, y los envíos a este destino crecieron 164% en un año.

El vino embotellado también es otro candidato a entrar al podio. En 2015, terminó en cuarto lugar pero obtuvo una cifra récord para los envíos de vino tinto embotellado

(US$ 1.020 millones) gracias al importante impulso del mercado chino, que se convirtió en el principal receptor del producto y donde la demanda por estos bebestibles va en aumento.

Los kiwis frescos y la malta tostada chilena también terminó 2015 en el cuarto lugar, mientras que las semillas de hortalizas quedaron en el quinto puesto, los ajos séptimo y los limones en octavo lugar.

Vino chileno brilla en Hong Kong

En un pabellón de 400 metros cuadrados, 45 viñas chilenas tuvieron la oportunidad de mostrar sus productos en la VineExpo 2016, la feria de vinos más importante de Asia, desarrollada en Hong Kong, China.

Además del clásico vino tinto chileno -que ya es altamente demandado en la región-, los visitantes de la feria pudieron probar otras variedades como los espumantes, producto que las viñas locales esperan puedan “cautivar” prontamente el paladar del consumidor asiático.

El año pasado, Chile se convirtió en el cuarto más grande exportador global de vino, con un monto de U$ 1,8 billones distribuidos en 150 mercados, entre los cuales, Asia es la región con el mayor crecimiento. Durante los últimos 12 años, los embarques a esta región se incrementaron 10 veces, de U$ 58 millones en el 2003 a U$ 548 millones en el 2015.

En el caso específico de China, los embarques chilenos alcanzaron U$ 222,6 millones durante el ejercicio anterior, con un incremento anual de 49%, lo que convirtió a China en el segundo mercado más importante para este producto.

Fuente: Diario Financiero