abeja2Los apiarios son fundamentales para la vida cotidiana. Sobre todo en una región que se ha favorecido con el cambio climático aumentado su producción frutícola, pasando de una agricultura tradicional a una intensiva.

En superficie, según datos del Centro de Información de Recursos Naturales (CIREN) al 2015, existen 10 mil 239 hectáreas de frutales en La Araucanía. Y allí juega un papel fundamental la apicultura o mejor dicho las abejas, como un complemento de este rubro productivo por la vía de la polinización.

A juicio del seremi de Agricultura de La Araucanía, Alberto Hofer, ocuparse de esta actividad, para fortalecer a los cientos de apicultores que existen en La Araucanía es clave. “Nuestra región tienen un tremendo potencial apícola, tenemos el 33% de los productores del país y sobre 51 mil colmenas, eso nos da un promedio bajo de colmenas y por lo tanto el desafío es subir la escala para poder duplicar o triplicar la producción de nuestros pequeños productores, por eso recorremos apiarios de pequeños y grandes”, sostuvo durante un recorrido realizado junto al intendente, Andrés Jouannet, por distintos emprendimientos apícolas.

En efecto, según explica Hofer, organizaron una gira técnica para conocer en terreno la realidad apícola regional. En concreto, recorrieron 6 apiarios de la comuna de Chol Chol, entre ellos el de José Huilcalaf, que trabaja desde el año 1988 en este rubro, tiene 17 familias de abeja, y anualmente cosecha 200 kilos de miel.
“Han venido altos y bajos por enfermedades (…) pero nosotros también debemos preocuparnos de dar una buena alimentación. Con la venta que yo realizo de la producción de miel, económicamente nos va súper bien”, señala el apicultor quien cuenta que se complementa perfectamente con otros rubros, como el cultivo de frutillas que tiene en su campo.

Mario Flores, por su parte, tiene 1.500 colmenas y trabaja hace más de 50 años en el rubro, y hace 35 se dedica a la selección genética. “Yo me quede con la abeja cárnica que es una de las más productivas del mundo y más mansa. Este el único plantel en Chile que se da el lujo de vender reinas madres, que se han exportado a Canadá y que han rendido 300 kilos (…) por eso lo que se requiere en la agricultura es un apoyo de las autoridades”, enfatiza.

Luego del recorrido, el intendente Andrés Jouannet manifestó su interés de ayudar a los apicultores de la región. “lo que estamos haciendo hoy día es ver como nosotros como Gobierno podemos potenciar el acompañamiento de los pequeños apicultores para que puedan crecer y tengan una alternativa de ingreso y vincular esto a todo el trabajo que estamos haciendo en materia de frutales, donde estamos potenciado el riego con el fin de mejorar las condiciones del territorio y convertirnos en la región de la fruta. Los arboles requieren de abejas para la polinización y es importante que estas colonias sean de la zona y no traídas desde el norte del país y para esto necesitamos encadenarnos con cooperativas y crear un programa desde el Gobierno”, indicó al autoridad regional.

Las autoridades quedaron de acuerdo en continuar trabajando para abordar el tema de apícola en La Araucanía, tanto en Malleco como en Cautín, con el fin de entregar apoyo técnico y financieros.

 

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ESPACIO PARA CRECER

En La Araucanía, la apicultura es una actividad que se centra principalmente en los pequeños propietarios agrícolas, donde también se produce una atomización de las explotaciones, con 51.228 colmenas en manos de 3.460 productores con 15 colmenas promedio.

“De acuerdo a las condiciones ambientales y características ecológicas de la Región de La Araucanía. Se debe señalar que la potencialidad de nuestra flora melífera es inmensa, donde las posibilidades de crecer en la producción de miel, cera y otros productos es enorme, para lo cual debemos poner el foco en mejorar los niveles técnicos de producción, modernizar los apiarios, mejoramiento genético y sanitario, y elevar los niveles de organización y asociatividad de nuestros productores, entre otros aspectos”, señala el seremi de Agricultura de La Araucanía.

Fuente: Campo Sureño