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El pasado domingo 04 de julio se emitió el último capítulo de la primera temporada del programa «SOS seguridad ciudadana«, donde se evidenciaron más de 10 casos nuevos de fiestas clandestinas en la capital. Esto, en medio de la pandemia de Covid-19 que afecta al país.

Y es que el conductor del espacio, Emilio Sutherland, ha evidenciado estas faltas a las normas sanitarias, así como también otros hechos que lo marcaron dentro de las grabaciones. Así lo confesó el destacado comunicador en conversación con Radio Agricultura, donde comentó como fue su experiencia. 

Sobre cómo fue grabar el programa en medio de la pandemia, el periodista aseguró que «sin duda la principal dificultad fue mantener ciertos resguardos sanitarios para evitar el contagio del Covid-19. Y eso en terreno es complejo, especialmente cuando nuestros profesionales y los patrulleros municipales están frente a situaciones complejas, como familias asaltadas, persecuciones, accidentes del tránsito o personas que se niegan a usar mascarilla».

En este sentido, Sutherland destacó el «profesionalismo de los funcionarios de seguridad ciudadana, tanto en terreno, como aquellos que hacen una labor muy silenciosa, pero eficaz, a través del monitoreo de las cámaras de vigilancia o recibiendo las denuncias en los teléfonos de emergencias municipales. Y todas las noches hubo algo que contar y pudimos mostrar más de 100 casos«.

Consultado sobre los hechos que más lo impactaron, el periodista precisó que hubo varios, indicando que «todos tienen relación con la pandemia. Primero la situación de angustia de las personas de la tercera edad, que los lleva a salir a caminar por las calles y pierden el rumbo. No recuerdan cómo volver a sus hogares. Segundo, la cantidad de personas ebrias, tanto al volante de un vehículo, como bebiendo en la vía pública hasta ‘borrarse’. Tercero, la forma cómo la pandemia afecta la salud mental de algunos jóvenes. Fue muy doloroso ver a dos jóvenes de La Florida que, el mismo día, casi a la misma hora y a menos de 500 metros de distancia, querían quitarse la vida. Fuertísimo«.

Finalmente, Emilio Sutherland reflexionó sobre estos hechos y manifestó que «la pandemia nos ha afectado a todos de una manera que creo que aún no se dimensiona en toda su magnitud. No es fácil vivir encerrados. Lo sé. Pero hay un porcentaje no menor de la población que parece no estar conscientes del riesgo de infringir las normas sanitarias. Y esto no es un asunto que tenga relación con la falta de educación».

«Un ejemplo concreto es una comuna del sector oriente, de altos ingresos, que ostenta el triste récord de pertenecer a una de las cuatro comunas de la Región Metropolitana con más fiestas clandestinas durante la pandemia. Por otra parte, hay que reconocer que la delincuencia sigue siendo un tema preocupante para una inmensa cantidad de vecinos, que día a día observan con inquietud que estos sujetos están cada vez mejor armados y más violentos», concluyó.