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Tito Rey: La odisea del cantante chileno que pasó de trabajar con Jennifer López a vivir de ilegal por seis años en EE.UU.

Ignacio Echeverría
Tito Rey: La odisea del cantante chileno que pasó de trabajar con Jennifer López a vivir de ilegal por seis años en EE.UU. Crédito: Cedida

Paolo Ramírez nació en Quilpué el 6 de octubre de 1992. En la actualidad tiene 29 años, es conocido artísticamente como Tito Rey (su Instagram es @titoreymusic) y triunfa como cantante en Los Angeles, Estados Unidos. Casi tres décadas en donde su vida ha sido de altos y bajos, las mismas que hoy le permiten valorar profundamente lo vivido y el lugar al que ha llegado, tanto así que hasta trabajó con Jennifer Lopez y Marc Anthony.

 

En el año 2007 se hizo conocido en Chile al ganar una de las temporadas de “Rojo, fama/contrafama”, programa de TVN que sería clave en su futuro. “Yo empecé a cantar antes de hablar y a los 8 años ya gané mi primer festival de la voz en Quilpué, pero cuando entré a ‘Rojo’ me di cuenta que esto era lo que quería hacer de mi vida… cantar en escenarios, hacer perfomances y dedicarme a la música. ‘Rojo’ inició una llama que nunca más se pudo apagar. Nunca lo había tomado en serio hasta que ‘Rojo’ me presentó un mundo nuevo del entretenimiento”, rememora al respecto a RadioAgricultura.cl.

 

Y de ahí, efectivamente, nunca más paró. Se metió a clases de gospel en Quilpué y luego siguió vinculado a la televisión, siendo parte de espacios como “Factor X Chile” y “Calle 7”. Claramente su vínculo con la música no podía detenerse. Por parte de la familia de su padre, todos habían sido cantantes, de música cristiana, y tanto su progenitor como su madre escuchaban mucha música, del estilo de Michael Jackson, Queen y Whitney Houston. De ahí también que él haya querido tomar clases de gospel, sumado a su gusto por las divas anglo de los 90, como Mariah Carey y Christina Aguilera, por ejemplo.

 

“Tenía esa influencia de que mis papás escuchaban muy buena música y siempre tuve una cultura muy mundial de la música”, comenta el hoy cantante y compositor. Y si bien su papá fue clave en que siguiera el mundo de la música de manera profesional, también marcó su vida desde otro lado. Él tenía adicciones, contra las que luchó, pero estuvo involucrado en asuntos ilegales vinculados a aquello. Cuando Paolo tenía 12 años, estuvo a punto de matarlo a él y a su mamá. Días después de aquel traumático episodio, su progenitor tuvo un accidente que provocó su muerte.

 

“Yo tenía mucha rabia contra él, y después de años de hacer terapia y reflexionar, llegué a la conclusión de que me quitaba energía más que sumarme y quise hacer un acto de transmutación en el sentido de darle poder a su nombre y es así como me puse artísticamente Tito. Él se llamaba Héctor y todos le decían Tito”, da a conocer en relación a su nombre artístico, a lo que agrega que “mi papá era poderoso y todos lo querían. Era muy fuerte salir con él a la calle y que todos lo saludaran, por lo que tomé su nombre, aparte que el talento viene en mi ADN y lo que saqué se lo debo a él. Esta fue la manera de tributarlo, de hacer las paces con su recuerdo y decidí escribir canciones con temas potentes y que tengan algo que decir”.

 

“Hago música para representar a la gente que no está representada”

 

El esperado lazo de Tito Rey con la música extranjera se potenció cuando en 2012 llegó a trabajar con Jennifer Lopez y Marc Anthony en el espacio de telerrealidad “¡Q’Viva! The Chosen”. La propia “Diva del Bronx” vino a buscar talentos a Latinoamérica para su programa y Paolo fue seleccionado como uno de los representantes de Chile.

 

Destacó en aquel proyecto y llegó a estar viviendo en Las Vegas por varios meses cumpliendo el sueño de cualquier artista. “Fue una experiencia maravillosa vivir en Las Vegas, compartí escenario con Marc Anthony y Jennifer Lopez, y ver un estadio en Las Vegas cantando en español algo que tú estás cantando es inolvidable y no se puede explicar”, confiesa el artista chileno.

 

Sin embargo, el camino musical en ascenso de Paolo Ramírez tuvo un gran giro cuando confió en personas que no debía confiar. Debía renovar su visa para continuar en Estados Unidos, pero lo hizo a través de un hombre que lo estafó. Le pagó por adelantado y le dijo que se fuera a Los Angeles a esperar su visa al mail… pero ésta nunca llegó y empezaron los seis años más complicados de su carrera. “Pasé de estar todos los días con Jennifer Lopez y Marc Anthony a vivir en Los Angeles solo, sin contactos y sin hablar inglés. Tuve que empezar de cero y estuve de ilegal seis años”, recuerda el intérprete.

 

Es así como se cambió 11 veces de lugar donde vivir y para sobrevivir trabajó en un sinnúmero de actividades, entre ellas limpiar baños: “Estaba en una encrucijada, y no podía salir del país porque como ya llevaba tiempo de ilegal, me arriesgaba a 10 años de penalidad y era muy probable que nunca más me dejaran entrar, por lo que mi única opción era quedarme, luchar y reordenar mis papeles”.

 

Finalmente, los tiempos más complicados para Tito Rey quedaron atrás. Conoció a su pareja, se enamoraron, se casaron y él logró establecerse, nuevamente, de manera legal en Estados Unidos. Más tarde retomó su camino musical y es así como hoy destaca haciendo lo que más le apasiona. Este 2022 lo partirá lanzando, muy pronto, el tema “Maltrato”, junto a Flor de Rap, el cual compuso en apoyo a una amiga que sufría de violencia física y psicológica por parte de su pareja.

 

“Yo estoy listo para darlo todo y espero que la gente se sienta representada y escuchada por mi música, porque para eso hago música, para representar a la gente que no está representada, a la gente que viene de poblaciones con número, como yo, que sin importar de donde venga eso no define dónde vas a terminar, los idiomas que vas a hablar y la gente con la que vas a hablar”, sintetiza el chileno, añadiendo que “busco también representar a la comunidad LGTB, quiero que haya ejemplos de personas que son parte de la comunidad y que estamos afuera haciendo lo que amamos sin miedo y sin necesidad de pedirle perdón a nadie por ser como somos y mostrarnos así… y yo siento que a eso vine al mundo. Vine a inspirar y espero representar e inspirar a la siguiente generación de artistas y a quien sea que se sienta identificado con lo que soy y con lo que escribo”.